Durante la tarde del pasado domingo 28 de junio, la selección de Canadá derrotó 1-0 a Sudáfrica en el primer partido de los dieciseisavos de final de la Copa Mundial del 2026. Con este resultado, los dirigidos por el entrenador Jesse Marsch lograron, por primera vez en su historia, clasificarse a los octavos de final de una Copa del Mundo.
El partido, disputado en el SoFi Stadium, de California, se definió con un gol del mediocampista de Los Ángeles FC, Stephen Eustáquio en los últimos minutos. Ante esta situación, la mayor parte del encuentro se disputó en la mitad del campo, donde los centrocampistas de ambas selecciones lucharon por la posesión y el dominio del balón.
Frente a este escenario, los aficionados presentes en Los Ángeles, quienes esperaban un mejor partido entre canadienses y sudafricanos, decidieron entretenerse con la tradicional ola, una práctica habitual en los estadios de todo el mundo, en la que los aficionados de todas las localidades participan en un popular fenómeno sincronizado.
Aunque se popularizó a escala mundial durante la Copa Mundial de México 1986, existen antecedentes de este movimiento en los estadios de Estados Unidos a finales de la década de 1970, donde los espectadores se ponían de pie y levantaban los brazos en secuencia para crear una onda visual que recorría toda la tribuna de los recintos.











