Las cuantías de la financiación del Fondo de Cohesión Territorial para municipios de menos de 20.000 habitantes aumentarán a partir del año 2027 y las ayudas destinadas a los bares rurales de Castilla y León se duplicarán siempre que estos establecimientos se adapten para funcionar también como pequeños comercios de productos no perecederos.Estas medidas se han detallado en el transcurso de una reunión de trabajo mantenida entre el consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Luis Miguel González Gago, y la presidenta de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP) de la Comunidad, Ángeles Armisén, un encuentro que se enmarcar en la ronda de contactos iniciales de la legislatura autonómica para abordar los principales asuntos competenciales en materia de régimen local y escuchar las demandas del municipalismo.

González Gago ha detallado la estructura de la medida dirigida a los centros de ocio de los pequeños núcleos de población y ha explicado que la Administración autonómica otorga actualmente una ayuda de 3.000 euros para sufragar el gasto corriente del único bar en activo de cada municipio, pedanía o localidad menor. La propuesta de la Junta pasa por sumar un importe adicional de otros 3.000 euros a partir de 2027, una cuantía que estará vinculada directamente a cubrir los costes de la Seguridad Social del trabajador autónomo o contratado que atienda el negocio.