El segundo semestre del año trae consigo una de las definiciones más esperadas por el bolsillo de los trabajadores asalariados en Argentina: la actualización del esquema del Impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría. A raíz del mecanismo de ajuste semestral vigente por ley, guiado por la evolución de la inflación acumulada, la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA, continuidad institucional de la AFIP) implementará los nuevos valores que determinarán quiénes quedarán alcanzados por el tributo a partir de los salarios de julio de 2026.
El nuevo piso se calcula sobre la base de la inflación del primer semestre. Con las proyecciones de las consultoras privadas y los datos oficiales, se estima un acumulado semestral cercano al 17%. Este incremento empuja los mínimos no imponibles y las deducciones permitidas, reconfigurando por completo el mapa de los ingresos que quedan sujetos a retención.
A esto se suma que la ARCA a oficializado la prórroga para el pago de las declaraciones juradas, bienes personales e impuesto cedulat respecto al periodo fiscal del año pasado.
La medida busca otorgar un margen de tiempo razonable para que tanto las personas humanas como las sucesiones indivisas puedan confeccionar y liquidar correctamente sus obligaciones sin la presión de los plazos originales.












