La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha respondido al PP que la ley de nietos —que permite a los hijos, nietos y bisnietos de los exiliados del franquismo lograr la nacionalidad española— está “basada en los principios de reparación y justicia” y ha vinculado las acusaciones de Feijóo de inflar el censo electoral a una muestra de su “desesperación”. “Me parecen de una irresponsabilidad mayúscula. Demuestran su desesperación y la frustración de quien no tiene proyecto político para nuestro país y que parece ya oler una derrota electoral”, ha replicado Saiz en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
La portavoz del Gobierno ha enviado un mensaje “de certidumbre a la ciudadanía” sobre los procesos electorales en España ante la nueva ofensiva del PP, a quienes ha pedido “más rigor y más responsabilidad”. “Lo han mezclado con el proceso de regularización extraordinaria en el que estamos inmersos cuando saben perfectamente que es un proceso que da derecho a residir en nuestro país y que eso no dice la ley electoral”, ha recordado.
El PP ha retomado este lunes su ofensiva sobre el censo electoral con acusaciones de un supuesto intento de inflar el número de electores para las próximas elecciones. Tanto Alberto Núñez Feijóo como Isabel Díaz Ayuso han cargado contra el Ejecutivo central y la presidenta de la Comunidad de Madrid ha llegado a asegurar que “el reparto de escaños” es “ilegal” y obedece a la intención de Sánchez de “cambiar el censo”. Unas declaraciones que luego ha rebajado Borja Sémper al decir que el PP “no prejuzga” a quién votarán los nacionalizados por la ley de nietos.Vox se ha sumado a los ataques y se ha quejado de que la ley de nietos “altera” la naturaleza jurídica de la nacionalidad española y sus efectos “pueden ser muy difíciles de revertir”. “La nacionalidad es lo más serio porque define quién forma parte del cuerpo político de una nación y, por tanto, decide el futuro de España”, ha resumido el portavoz de Vox, José Antonio Fúster.











