París (EFE).- La guerra en Oriente Medio, que con el cierre del estrecho de Ormuz provocó una escalada de los precios de la energía y de los fertilizantes, va a acarrear un descenso de la producción agrícola entre este año y el próximo, así como un encarecimiento de sus precios, que afectará sobre todo a los países más pobres.

En su informe común de perspectivas agrícolas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calculan que la producción de cereales en los países de bajos ingresos disminuirá un 2,3 % este año y un 1,7 % en 2027.

En los países de ingresos medios, esa caída será del 1-2 %, mientras en los ricos se quedará en menos del 1 %.

Encarecimiento de la energía y los fertilizantes

La razón de esas diferencias es que el impacto del encarecimiento de la energía y, sobre todo de los fertilizantes, resulta más difícil de encajar por los más pobres porque las reservas acumuladas son menores y porque el sector agrícola es más sensible al alza de los costos.