Los talibanes han denunciado este lunes que al menos 30 civiles han muerto y más de 40 han resultado heridos tras una serie de bombardeos nocturnos paquistaníes en el este de Afganistán, una ofensiva que Islamabad justifica como respuesta a previos ataques terroristas y en la que asegura haber abatido a 29 insurgentes.

“El régimen militar paquistaní llevó a cabo una vez más bombardeos (...) y aunque las cifras pueden variar, han matado aproximadamente a más de 30 personas, incluidos mujeres y niños, y herido a más de 40”, afirma a EFE el portavoz del Comando Provincial de la Policía de Paktia, Munib Zadran.

Islamabad asegura que la operación militar fue en respuesta a “recientes y múltiples incidentes terroristas” dentro de Pakistán, mediante una ofensiva terrestre “seguida de ataques selectivos en la región fronteriza contra los escondites y refugios de terroristas pertenecientes a Jamaat-ul-Ahrar y Fitna al Khwarij, abatiendo a 29 de ellos”, indica en X el ministro de Información, Attaullah Tarar.

Además de los bombardeos, las tropas paquistaníes han llevado a cabo una operación terrestre en el distrito fronterizo de Bajaur, donde han abatido a cuatro insurgentes, incluido un alto comandante, según Islamabad.