Armavir es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Armenia. Ubicado en la llanura de Ararat, antiguamente este lugar se extendía a lo largo de unos 3.000 metros, lo que lo convertía en uno de los complejos arqueológicos más grandes de todo el país. Allí, un equipo de investigadores ha encontrado lo que podría ser una importante red de irrigación antigua.
En época del reino de Urartu, una poderosa civilización del primer milenio a. C. que controló gran parte del actual territorio armenio, el rey Argishti I impulsó la fundación de la fortaleza de Argishtikhinili en el siglo VIII a. C. Esta ciudad, estratégicamente situada en elevaciones naturales, dependía por completo del agua del entorno del río Aras para sobrevivir.
El grupo de arqueólogos a cargo del estudio han identificado vestigios de lo que fue una extensa red de canales, cauces de ríos e infraestructura de irrigación en la fértil cuenca del Aras. Sin ese sistema hidráulico, la región habría sido prácticamente inhabitable para la agricultura.
El descubrimiento, cuyo desarrollo ha sido recogido por la Universidad de Cambridge, fue realizado por investigadores de la Universidad de Varsovia y la Academia Nacional de Ciencias de la República de Armenia mediante imágenes satelitales, fotografías aéreas históricas y técnicas avanzadas de teledetección.









