Una restauración ha permitido confirmar la autoría de Rembrandt en una pintura del siglo XVII y descubrir que la obra había sido modificada posteriormente para alterar parte de su composición original. El cuadro, titulado Let the Little Children Come Unto Me, mostraba inicialmente una multitud de figuras diversas alrededor de Cristo, pero una intervención posterior cubrió el turbante de una de ellas y lo sustituyó por un gorro tradicional neerlandés. La eliminación de esas capas de repinte ha permitido recuperar una versión de la obra cuya interpretación ha sido relacionada con el contexto religioso y social de la Leiden de la década de 1620.
La obra, que hasta ahora no había sido confirmada como un Rembrandt, representa el episodio bíblico en el que Jesús acoge a los niños y reprende a sus discípulos por intentar apartarlos. Según la investigación citada por The Guardian, la intervención posterior no se limitó al turbante: también vistió al niño desnudo situado en primer plano y simplificó varios elementos de la escena. El resultado fue una versión más convencional del tema religioso, alejada de la composición más diversa que el pintor neerlandés había planteado originalmente.
Una lectura sobre la tolerancia











