El crecimiento de las grandes subvenciones públicas para todo tipo de organismos –desde empresas hasta partidos políticos, pasando por fundaciones o incluso asociaciones vecinales– muestra una inédita senda ascendente desde 2018 a la actualidad, el periodo que cubra las diferentes legislaturas de los Gobiernos de Pedro Sánchez.En concreto, los desembolsos de las ayudas de este tipo de mayor cuantía, 100.000 euros o más, llegaron a los 38.300 millones el año pasado con un total de 32.333 beneficiarios. Esta última cifra supone un incremento del 84% con respecto al total de 18.188 personas jurídicas que se beneficiaban en el ejercicio 2018 de tan cuantiosas inyecciones de dinero público.
Así se refleja con la actualización de los datos relativos a 2025, llevada a cabo este mes mismo mes de junio por la Intervención de la Administración General del Estado (IGAE).
No cabe achacar al impulso de los fondos europeos Next Generation una evolución al alza tan marcada de las subvenciones públicas de mayor cuantía. Estas últimas transferencias abarcan un amplio espectro de sectores, como el propio de las asociaciones, en los que las ayudas comunitarias tienen presencia limitada (en torno a a 300 millones de euros en el conjunto de 2025). Además, los expertos consultados por elEconomista.es llaman la atención sobre el todavía bajo nivel de ejecución de estos fondos, y la extrema lentitud con la que han llegado a la economía.












