Canadá hace historia en la Copa del Mundo al avanzar a la ronda de octavos de final por primera vez; los anfitriones estarán dentro de los mejores 16 del torneo gracias al gol de los últimos minutos de Stephen Eustáquio, un futbolista con ascendencia portuguesa que forma parte de una escuadra que basa su fútbol en jugadores con raíces repartidas por todo el mundo.

Con algo que se hace cada vez más común dentro del fútbol de selecciones, Canadá saltó al Estadio de Los Ángeles para enfrentar a Sudáfrica con 10 de sus 11 titulares con raíces fuera del país, desde África hasta otras partes de Norteamérica.

Te puede interesar: Eustáquio, ex de Cruz Azul, mete a Canadá a octavos con gol de último minutoPara el primer partido en la historia de los dieciseisavos de final en la Copa del Mundo, los de la Hoja de Maple utilizaron en total a 14 jugadores con ascendencia en otros países, con solo dos de ellos nacidos en Canadá de padres canadienses; esta combinación de nacionalidades es parte crucial para la mejora del juego de una selección que por primera vez avanzó de la fase de grupos.

La defensa, conformada por Alistair Johnston, Moïse Bombito, Derek Cornelius y Richie Laryea, pasa por Europa y llega hasta el Caribe. Johnston, jugador del Celtic de Glasgow, cuenta con ascendencia irlandesa por parte de su madre; Bombito tiene padres nacidos en Kinshasa, República Democrática del Congo; Cornelius cuenta con dos nacionalidades, además de la canadiense, gracias a su padre, nacido en Barbados, y a su madre, nacida en Jamaica; el último en la defensa es Laryea, quien cuenta con ascendencia ghanesa.