NoticiaEl punto de acopio, ubicado en la carrera 43 # 6-120, en Barranquillita, ha sido el nodo central con operación continua las 24 horas.El incremento a 12 toneladas también empieza a marcar un punto de inflexión. Foto: alcaldía de barranquilla28.06.2026 09:50 Actualizado: 28.06.2026 09:50

La movilización de ayudas en Barranquilla hacia Venezuela empezó como una respuesta inmediata y en pocos días se convirtió en una operación logística en crecimiento. El balance más reciente de la Alcaldía confirma que las donaciones ya alcanzan las 12 toneladas, duplicando el volumen inicial reportado en las primeras jornadas de recolección. LEA TAMBIÉN El punto de acopio, ubicado en la carrera 43 # 6-120, en Barranquillita, ha sido el nodo central de esa respuesta. Desde allí, con operación continua las 24 horas, se está recibiendo y organizando el flujo de insumos que llegan de distintos puntos de la ciudad. El lugar mantiene movimiento permanente, con entregas a cualquier hora del día, lo que ha permitido sostener el crecimiento del volumen recolectado sin interrupciones.Los productos que están llegando responden a necesidades básicas en contextos de emergencia. Predominan los alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos esenciales, productos de aseo, ropa en buen estado o nueva, colchonetas y artículos para bebés.En manos de la oficina de Gestión del RiesgoLa Oficina Distrital de Gestión del Riesgo coordina la clasificación, el inventario y la organización de las ayudas. El equipo informó que trabaja por turnos para evitar acumulaciones desordenadas y garantizar que cada paquete que ingrese tenga trazabilidad antes de salir.El jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo, Fernando Fiorillo. Foto:alcaldía de barranquillaEl incremento a 12 toneladas también empieza a marcar un punto de inflexión. En estos momentos, hay una transición de una fase de recolección a una fase de envío estructurado y se está proyectando consolidar un primer cargamento de mayor escala mediante una tractomula con capacidad de 35 toneladas, con salida prevista para el martes.La meta, en términos prácticos, es llenar ese cupo en los próximos días, lo que obliga a mantener e incluso acelerar el ritmo de donaciones. El jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo, Fernando Fiorillo, fue delegado para desplazarse a Venezuela y verificar de primera mano la entrega.La presencia en terreno busca reducir la desconexión entre lo que se envía y lo que realmente se necesita. La idea es que haya una lectura directa de la situación y que la distribución de las ayudas no dependa exclusivamente de intermediarios, sino que tenga acompañamiento institucional desde origen hasta destino.En paralelo, la composición de quienes están donando también dice mucho del tipo de movilización que se ha generado. A las entregas individuales se han sumado asociaciones, empresas y, de forma visible, comunidades de migrantes venezolanos residentes en Barranquilla. Desde la Alcaldía, el mensaje ha sido insistente en mantener abierta esa cadena de aportes. Foto:alcaldía de barranquillaEsa participación amplía el volumen de ayudas y evidencia redes de solidaridad que se activan desde quienes tienen vínculos directos con el país afectado.Desde la Alcaldía, el mensaje ha sido insistente en mantener abierta esa cadena de aportes. No hay restricción de horario ni de tipo de donación, siempre que los elementos estén en condiciones óptimas. La invitación se mantiene activa porque el comportamiento de la emergencia en Venezuela aún es incierto y la demanda de insumos podría extenderse más allá de este primer envío.El terremoto en VenezuelaLa emergencia que hoy moviliza ayudas desde ciudades como Barranquilla tiene origen en un evento sísmico de gran escala ocurrido el pasado 24 de junio de 2026 en el centro-norte de Venezuela. Ese día, el país fue sacudido por dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5, registrados con apenas 39 segundos de diferencia, un fenómeno conocido como “doblete sísmico” que aumenta significativamente el nivel de destrucción.Terremoto en Venezuela del 24 de junio de 2026. Foto:EFEEl epicentro se localizó entre los estados de Yaracuy y Carabobo, pero el impacto se extendió a buena parte del territorio, incluyendo Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua y otras zonas densamente pobladas. Al ser sismos superficiales —con profundidades entre 10 y 22 kilómetros— la energía liberada se sintió con mayor intensidad en la superficie, lo que explica el colapso de estructuras y los daños en infraestructura crítica.Las consecuencias han sido de gran magnitud. Los reportes más recientes hablan de más de 1.400 personas fallecidas, más de 3.200 heridas y decenas de miles de desaparecidos, cifras que continúan en revisión mientras avanzan las labores de búsqueda y rescate. A esto se suma un impacto masivo en la población: organismos internacionales estiman que hasta 6,7 millones de personas podrían haber resultado afectadas directa o indirectamente por los sismos.Edificios colapsados, hospitales con daños estructurales, interrupciones prolongadas de servicios básicos como electricidad, agua y telecomunicaciones, y vías bloqueadas por escombros. Zonas como el estado La Guaira, cercano a Caracas, concentran la mayor destrucción, con barrios enteros comprometidos y miles de familias que perdieron sus viviendas. LEA TAMBIÉN La emergencia obligó al Gobierno venezolano a declarar el estado de excepción y a activar todos los sistemas de respuesta, mientras equipos internacionales de rescate comenzaron a llegar al país para apoyar la búsqueda de sobrevivientes.También te podría interesar:"Solo quiero recuperar el cuerpo de mi esposa". Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.