Los jugadores de Colombia le fueron chocando la mano a los periodistas de su país mientras cruzaban el viernes por la noche la zona mixta del Hard Rock Stadium de Miami. Una hora antes habían despachado una función fantástica para someter a Portugal en la que solo la exhibición del guardameta Diogo Costa mantuvo el empate sin goles. El resultado clasificó al vestuario dirigido por Néstor Lorenzo como primero de grupo y a la Seleção como segunda. Fue un golpe importante para el combinado de Roberto Martínez, que aterrizó el 12 de junio en el estado de Florida como uno de los grandes candidatos a levantar el Mundial y lo han mandado a un lugar del cuadro que está repleto de minas justo cuando empieza el mata-mata, como le llaman los portugueses y los brasileños a las eliminatorias. Con todo, lo más preocupante para los lusos volvieron a ser las dudas que generaron el juego y la propuesta futbolística que pivota alrededor de Cristiano Ronaldo como delantero de referencia.ColombiaCOL 0 PortugalPOR 0 FinalPortugal ya había resbalado en el debut ante la República Democrática del Congo (1-1). Los dos empates y la goleada contra la débil Uzbekistán (5-0) han enviado al grupo a la parte alta del cuadro, en la que se verá en dieciseisavos el próximo viernes con la Croacia de Luka Modric en Toronto antes de unos posibles octavos frente a la campeona de Europa, España. Por ese sector, además, pululan selecciones con el caché de Francia, Alemania, Marruecos y Países Bajos. Roberto Martínez citó las “exigentes condiciones meteorológicas” que había en Miami para tratar de explicar parte del rendimiento del equipo. Colombia está acostumbrada a jugar en Barranquilla, una ciudad con costa en el mar Caribe donde los niveles de humedad y calor extremos se asemejan mucho a los que había ayer en la urbe más famosa del estado de Florida. La selección de Néstor Lorenzo se desenvolvió a la perfección en esa atmósfera. “El rendimiento fue muy bueno”, celebró el técnico argentino tras sellar el liderato del grupo para enfrentarse el sábado a Ghana en Kansas City y, si gana, verse las caras en la siguiente ronda con Suiza o Argelia.La obra de Colombia fue muy coral porque supo tanto defenderse de los ataques de Portugal como arroparse con el balón y soltar latigazos a la contra. El combinado de Luis Díaz y James Rodríguez minimizó las fortalezas de la Seleção al arrebatarle la posesión —55% a 45%— a un rival que contra Congo había amasado 783 pases y frente a Uzbekistán, 624. En el Hard Rock Stadium, donde la numerosa comunidad colombiana que reside en Florida copó las gradas con camisetas amarillas, exprimió con mucho acierto una de las debilidades del bloque que ha creado Roberto Martínez a la medida de Ronaldo. El cristianosistema está hecho para que el punta de 41 años explote en los estertores de su carrera las cualidades que aún conserva como el mayor rematador de todos los tiempos, pero su presencia también condiciona la capacidad del equipo para morder en zonas adelantadas y recuperar el balón.El grupo de Néstor Lorenzo encontró siempre una salida clara bajo la suave oposición del punta. En el fútbol de élite de hoy en día es casi imposible que la presión funcione si una de las piezas no tiene la capacidad o la voluntad de apretar de verdad ante selecciones tan bien preparadas y con tan buen pie como Colombia, que acabó el choque con 545 pases, 100 más que Portugal. Ese contexto también redujo el peso del genial Vitinha, el motor que hizo funcionar la maquinaria del PSG campeón de la Champions en 2025 y 2026. El interior fue sustituido en el minuto 70 por Samu Costa tras tocar el balón solo en 54 ocasiones. El entrenador de la Seleção hizo un análisis benevolente de lo que había ocurrido en el campo y habló de la necesidad de encontrar más a sus mediocentros. “El equipo reaccionó bien durante todo el partido. Ahora el objetivo es mejorar y dar forma al juego como queremos: manteniendo más la posesión y aprovechando nuestro talento individual para lograrlo”, afirmó. Roberto Martínez habló de que el encuentro había sido una “prueba valiosa e importante para hacer ajustes y crecer” ante una presión que pocas selecciones son capaces de ejercer durante 90 minutos. El técnico catalán dejó entrever que no medita quitar del once a estas alturas del torneo a Cristiano, como sí hizo su antecesor, Fernando Santos, que decidió sentarlo en el Mundial de Qatar 2022 tras la primera fase y apostar en las eliminatorias por Gonçalo Ramos como nueve en una decisión que causó un cisma en Portugal. El mayor goleador de todos los tiempos —975 tantos, 145 de ellos con la Seleção— ha jugado todos los minutos en Estados Unidos, donde marcó dos goles ante Uzbekistán. “Hubo un especial pedido de no descuidar a Cristiano Ronaldo en el área porque es un jugador letal. De pronto queda descolgado, juega a la espalda de los centrales, pero en el momento de entrar al área tenía que hacerlo hombre a hombre. Es un fenómeno”, lo alabó Néstor Lorenzo. La presencia de CR en la alineación condiciona tanto a las defensas rivales como la capacidad de Portugal para lanzar la presión adelantada y robar. Su impacto en la elaboración del juego también es cada vez más limitado. Ante Colombia fue el segundo futbolista de campo —de entre los que disputaron todo el encuentro— que menos intervenciones registró con 35, dos más que el central colombiano Lucumí, según datos de Stats Perform. Roberto Martínez, que acaba contrato al término del Mundial, tiene decidido que pase lo que pase, haya el ruido que haya en torno a la figura de Ronaldo, se va a jugar con él como estilete su renovación con la Federación portuguesa. “Necesitamos al jugador que abra los espacios en el último movimiento, y Cristiano es el mejor para hacer eso y también para la finalización. Es la última pieza del modelo de juego que tenemos”, explicó el seleccionador al ser preguntado por EL PAÍS.