En su último informe, el CFA descartó “inconsistencias aritméticas” en proyecciones de deuda del gobierno anterior, pero el ministro Jorge Quiroz insistió en que hay “un error” de cálculo por supuestos que no han sido “explicitados”. ¿Cómo explica usted esta cadena de declaraciones aparentemente contradictorias entre el CFA y la autoridad?-Lo que hicimos nuestro informe es un análisis técnico de consistencia de las proyecciones de deuda pública entre los dos últimos IFP (Informe de Finanzas Públicas) del 2025. Así, abordamos la controversia que había surgido por la diferencia entre el aumento del déficit proyectado por la Dipres para el periodo 2026 a 2030 de $13,5 billones entre ambos informes y el menor incremento proyectado de la deuda en ese periodo, de $3,9 billones. Esto, recordemos, había motivado a la Dipres a reestimar la trayectoria de deuda del IFP del cuarto trimestre. ¿Qué planteamos como consejo? Que el déficit fiscal no es la única variable que determina la evolución de la deuda. También influyen otros movimientos de activos y pasivos financieros, como el otorgamiento y la recuperación de préstamos, el uso o acumulación de activos del Tesoro, y variables como el tipo de cambio, que mueven el stock de deuda. También señalamos que, desde que existen IFP trimestrales en el 2019, hay al menos seis casos en que la variación de la deuda proyectada se contuvo o incluso registró una caída, pese a un aumento del déficit proyectado en el mismo informe. Esto, por haber una compensación con otras fuentes de financiamiento.Llegamos a la conclusión de que no había inconsistencias aritméticas o de cálculo y que esa brecha inicial de $9,5 billones se explicaba en su totalidad por partidas identificables, aunque faltaba información sobre los supuestos de esas proyecciones. Este es un problema histórico. Históricamente, los gobiernos no han explicitado en sus IFP una serie de elementos que influyen en proyecciones de deuda. Me refiero a elementos como los supuestos detrás de los flujos de consolidación o de otros requerimientos de capital. Y estos se mantienen en el último IFP, al igual que parte de esos supuestos. Por ejemplo, se mantienen las cifras de recuperación de préstamos para el periodo 2027 al 2030.Esto evidencia una brecha institucional en la información disponible sobre las proyecciones de la deuda bruta, y una preocupación de larga data del Consejo. Desde el 2021 hemos formulado más de 22 recomendaciones en esta materia y en este último informe agregamos nuevas. El problema de fondo no es de cálculo, es de transparencia; lo venimos advirtiendo hace años y todavía no se resuelve.¿El informe semestral sobre las proyecciones de deuda el CFA exculpa al gobierno anterior de haber caído en los “errores” que denuncia el ministro Quiroz? -Quisiera ser clara en que no le corresponde al CFA pronunciarse sobre responsabilidades específicas o el mérito de una acusación constitucional, responsabilidades políticas o jurídicas de autoridades. No es nuestro rol y no lo hemos hecho.El Consejo evaluó la consistencia técnica de las proyecciones de deuda del IFP del cuarto trimestre, y valoramos que ese ejercicio haya permitido precisar cifras y despejar dudas. También analizamos las variables que tenían las mayores fluctuaciones y relevamos esta brecha institucional en la información sobre los supuestos detrás de la proyección de la deuda y planteamos un conjunto de recomendaciones para abordarla.Lo que hicimos separa dos cosas que en el debate estaban mezcladas. Una, si las cuentas calzaban o había un error… y calzan. Otra, si los supuestos detrás de esas cifras que calzan están explicados… y ahí hay un problema histórico, porque no lo están. Esa distinción es el valor de una mirada independiente y con ello la discusión pasó de hablar de un error de cálculo a hablar de transparencia en los supuestos.¿Siente el CFA que el ministro Quiroz ha empujado a la institución a hacer el ejercicio de “auditar” y evaluar “políticamente” las cifras de deuda?-El CFA tiene un rol técnico, no tiene funciones de auditoría, ni califica responsabilidades políticas. Lo que realizamos lo hacemos en el marco de nuestras atribuciones. Tenemos el cuidado, además, de mantener un lenguaje técnico, que a veces puede alejar… posiblemente siempre debemos explicarnos mejor. Pero lo que a veces se lee como ambigüedad suele ser precisión. Distinguimos entre lo que podemos afirmar, lo que es el problema y lo que no nos corresponde calificar. 26.05.2026