Resume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00Se conoció esta semana otro gran escándalo del gobierno de Petro. En efecto, Noticias Caracol, en un informe muy serio realizado por Ricardo Calderón, puso en evidencia lo que muchos veníamos diciendo desde hace años: Petro dejó fortalecer a los narcotraficantes con premeditación y alevosía, al tiempo que debilitó nuestras fuerzas militares y de policía.Por cuenta de la fracasada “Paz Total”, el Estado colombiano quedó a merced del Clan del Golfo, del ELN, de las disidencias de las Farc y de toda clase de delincuentes.Los únicos responsables de esta traición a nuestra Constitución son Gustavo Petro y su exministro de Defensa, Iván Velásquez, quienes se dedicaron a hacer toda clase de concesiones ilegales a los narcotraficantes de este país, disfrazados de grupos subversivos. Son ellos los que tienen que responder ante la justicia. Pero no la colombiana, porque la fiscal general, Luz Adriana Camargo, no le tocará un pelo a Velásquez, y la Comisión de Acusaciones tampoco hará nada en contra de Gustavo Petro.La señora fiscal, tan eficiente contra Uribe, tan complaciente con el confeso delincuente Nicolás Petro, con las personas vinculadas con la protección a “Calarcá” y con todos los escándalos de corrupción, sin antecedentes en la historia republicana de Colombia, no hará nada.Por tratarse de delitos trasnacionales, Petro y Velásquez deben ser juzgados en los Estados Unidos. No en vano el presidente Donald Trump llamó a Petro “líder del narcotráfico”. El delito de narcotráfico es el que más le ha hecho daño a Colombia. Petro hizo, como presidente, lo que no pudo hacer como guerrillero: debilitar en grado máximo a nuestras fuerzas militares y de policía.Por eso y por muchas cosas más es que era muy importante derrotar en las urnas a Iván Cepeda. Nos salvamos de una narcodictadura de izquierda. Quienes apoyamos a Abelardo de la Espriella lo hicimos convencidos de que el país se estaba debatiendo entre la democracia y las libertades y un régimen de extrema izquierda cómplice del narcotráfico.Gustavo Petro tiene que pagar por todo el daño que le hizo a Colombia en todos los frentes, pues su intención siempre fue generar odio, estatizar los servicios, acabar con la salud, debilitar a las fuerzas militares y de policía, acabar con el sistema energético colombiano, debilitar o destruir al empresariado y dejar pasar la corrupción aún en sus propias narices, como su mano derecha en la Presidencia, el prófugo Carlos Ramón González. Petro debe acabar preso al lado de Nicolás Maduro.Ojalá el presidente De la Espriella pueda enderezar el curso de la nación, reconstruirla como él mismo ha dicho, restablecer el imperio de la ley, imponer el orden perdido, fortalecer de manera urgente a las fuerzas militares, generar confianza para los inversionistas y, por sólo mencionar un último caso, enderezar las finanzas del país, que Petro dejó destruidas con unos niveles de endeudamiento nunca antes visto, ni siquiera después de la pandemia. Conoce más
Petro les entregó el país a las mafias
“Ojalá el presidente De la Espriella pueda enderezar el curso de la nación”: Felipe Zuleta Lleras











