Las nuevas reformas aprobadas en Cuba buscan liberalizar y descentralizar la economía de la isla, pero no contemplan “cambios en el modelo político cubano”, aseguró el presidente Miguel Díaz-Canel, quien lidera el país marcado por una profunda crisis desde hace seis años. ¿Qué declaró el mandatario cubano?“Es claramente visible la articulación de los enemigos de la Revolución para atacar este proceso, intentando promover propuestas de orientación neoliberal y exigiendo cambios en el modelo político cubano que jamás tendrán cabida en el plan de transformaciones económicas y sociales que hemos emprendido”, señaló al concluir el XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC, sindicato único).Díaz-Canel pidió que no se “prescinda del término social” e insistió en que se “se trata de transformaciones económico-sociales”, al referirse a las medidas, que plantean, entre otros cambios, permitir la banca privada, atraer el capital de la diáspora y la sustitución gradual de los subsidios universales en la isla.El paquete de las 176 medidas, que ocupó tema central durante las dos jornadas del congreso de la CTC, fue aprobado de urgencia la pasada semana por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) y la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, legislativo unicameral).El presidente cubano, dijo que el XXII congreso, constituyó “el primer apoyo contundente” de los trabajadores a las reformas económicas, que fueron publicadas y reproducidas en varios medios gubernamentales el jueves 25 de junio, tras un análisis de ellas en el Consejo de ministros, el máximo órgano de gobierno cubano.Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde 2024, agravada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Presidente de Cuba dice que reformas no buscan cambiar modelo político
El presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, insistió en que las reformas económicas en el país no incluyen un cambio de modelo político.
Cuba aprobó 176 medidas para liberalizar su economía permitiendo banca privada y capital extranjero; sin cambios en modelo político. Blackouts de 24+ horas impiden infraestructura digital y limitarán adopción tech empresarial hasta que se resuelva la crisis energética.










