Investigación Exclusivo suscriptores Código de barras confirmaría que intentaba ocultar su identidad. Buscan videos en el club El Nogal. La Fiscalía alista imputación.Arriba: El casillero de Zulma Guzmán y la faja. Abajo: el momento de la entrega de las frambuesas con talio. Foto: Archivo particular27.06.2026 23:05 Actualizado: 27.06.2026 23:05

Un informante fue clave para que, hace tan solo 8 días, la Fiscalía encontrara una de las evidencias más contundentes dentro de la investigación por el envenenamiento de dos niñas en Bogotá, con frambuesas contaminadas con talio, en abril de 2025. LEA TAMBIÉN EL TIEMPO reveló las fotos y el análisis de Medicina Legal en donde se comprueba que en el casillero 314, asignado por el club El Nogal a la empresaria bogotana Zulma Guzmán, se confirmó la presencia de talio en polvo, mimetizado en dos frascos manipulados con guantes de látex. LEA TAMBIÉN Para los investigadores y algunos allegados a las menores muertas, ese hallazgo es suficiente para ligar a Guzmán con la tenencia del veneno —de venta prohibida en Colombia—, que fue enviado a la casa del economista Juan de Bedout, con quien Guzmán tuvo una relación sentimental clandestina.Sin embargo, EL TIEMPO estableció que hay dos nuevas pistas que podrían conducir a la manera en que se obtuvo y esparcía el veneno letal.Fajas y gafasEsto encontraron las autoridades al allanar el locker de Zulma Guzmán en importante club de Bogotá. Foto:Captura de pantalla.La hija menor de De Bedout, de apenas 14 años, es una de las víctimas mortales, junto con una de sus amigas de colegio, de apenas 13 años. Y la tragedia llevó a la Fiscalía a desempolvar los hechos que rodearon la muerte de Alicia Graham, esposa de De Bedout, que murió de cáncer, pero fue dos veces envenenada con talio.EL TIEMPO investigó y estableció que el casillero 314 tenía sorpresas adicionales y que explicarían por qué, según el informante, la empresaria les estaría pidiendo a personas cercanas que sacaran sus elementos personales del exclusivo club bogotano. LEA TAMBIÉN De hecho, a sus directivos ya se les pidió certificar que nadie, diferente a Guzmán, tuvo acceso al locker. Y se ordenó recoger de inmediato huellas en la parte interna del habitáculo y cámaras de seguridad en zonas aledañas al vestidor privado de damas, en donde Guzmán solía cambiarse para pasar a las zonas húmedas.Uno de los sorpresivos hallazgos es un código de barras que pasó inadvertido entre los frascos con talio y los guantes de látex.Esta es la faja que se encontró en el casillero de Zulma Guzmán. Foto:EL TIEMPOEL TIEMPO lo rastreó, y corresponde a un disfraz que se vende por Amazon en 56 dólares, para que una mujer finja tener mayor edad, con volumen abdominal.En la imagen con la que se promociona aparece una persona con gafas y una peluca blanca. LEA TAMBIÉN “La misma faja estaba en el casillero junto con el talio. No se descarta que se usara para ocultar la identidad de alguien e incluso para parecerse a alguien más”, aseguró un investigador.De hecho, de inmediato se buscó la descripción que el domiciliario que llevó la frutilla envenenada dio de la mujer que se las entregó sin que él conociera qué era.Mensajero y hermanoRespuesta del Club el Nogal a la Fiscalía. Foto:Archivo particular“Esa señora ya era muy de edad. No recuerdo características especiales de ella, solo el cabello largo, blanco, que tenía gafas y que la forma de vestir no es de una persona mayor sino, más joven. Era alta, más o menos de mi estatura, y yo mido 1,78. Yo vi a la señora, y era como eso que uno la ve y le ve algo raro porque la forma de vestir como que no concuerda con la edad. Tenía una chaqueta que era como de color blanco, como ancha, y unos pantalones verdes abombados, de los que son anchos en la pierna y que tienen como caucho en la parte del talón, entonces se ve como más anchos, como color verde militar”. LEA TAMBIÉN Y hay otra verificación en proceso. La Fiscalía le preguntó a El Nogal de manera oficial si un pariente de Zulma Guzmán era socio y si tenía casillero asignado. En una respuesta inicial no se confirmó ni negó si tenía membresía activa.Pero EL TIEMPO lo comprobó a través de varios socios.Firma y químicosArriba: Juan de Bedout y Alicia Graham. Abajo: la fiscal del caso Elsa Reyes. Foto:Archivo particularEste diario también investigó y estableció que se trata de su hermano, Fernando Guzmán Castro, un empresario del sector de los disolventes, pegantes, lacas y desengrasantes que, según documentos, también comercializa a través de su empresa para la industria petroquímica, agroquímica, minera y química en general. En la empresa aparecen dos parientes más.“Vienen usando una acción empresarial con otras personas del entorno de Guzmán”, explicó la misma fuente enterada. LEA TAMBIÉN Y agregó que se le pedirá a la Fiscalía que su hermano sea escuchado en declaración para establecer si había tenido contacto reciente con su hermana y si quiere aportar algún tipo de información de manera voluntaria.Además, se busca establecer quién más tenía acceso a ese casillero y si es cierta la versión de que se envió una carta, tomando distancia del doble crimen.Zulma Guzmán Foto:Zulma GuzmánEL TIEMPO se comunicó con el celular registrado en los archivos del club a nombre del hermano de Zulma Guzmán, y el hombre que contestó, tras decir que ya no estaba también por la llamada, colgó de manera abrupta. Luego, a través de mensajes de texto, dijo que no sabía de qué se le hablaba y remató con esta frase: “Ja, ja, ja, cojan oficio. ¿De qué cárcel están llamando?”.Por ahora, El Nogal ya informó que Zenaida Pava, la otra mujer que niega cualquier nexo con el doble homicidio, tuviera acción o casillero. Y ya certificaron que nadie había abierto el pequeño espacio asignado a Guzmán. LEA TAMBIÉN EL TIEMPO también se comunicó con voceros del club campestre La Pradera del Potosí, en donde informaron que, entre junio de 2018 y junio de 2021, Zulma Guzmán fue socia sustituta.Zenaida Pava Vargas. Foto:Suministrada por autoridadesSignifica que alquiló la acción de un llamado ‘socio ausente’, dentro de un listado disponible. Además, señalaron que en ese lapso no tuvo casillero.Allegados al caso le dijeron a EL TIEMPO que, mientras se resuelve la extradición desde Londres de la empresaria –que alega ser inocente– se avanzará en su imputación en Colombia.El conocido penalista Jaime Granados, negó que lo hubieran contactado para defender a Guzmán: “No es la primera vez que intentan utilizar mi nombre”.UNIDAD INVESTIGATIVAu.investigativa@eltiempo.com@UinvestigativaETSíganos ahora en Facebook Sigue toda la información de Unidad Investigativa en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.