28 de junio de 202600:053'minutos de lecturaLos revestimientos continuos aplicados en baños dejaron de ser una curiosidad para convertirse en una opción cada vez más presente, sobre todo en refacciones. Parte del interés radica en la enorme posibilidad de renovar sin demolición que presentan. Materiales como el microcemento, el estuco y ciertos revoques pueden aplicarse directamente sobre azulejos existentes, lo que reduce tiempos de obra, evita escombros y simplifica el proceso.Acá un baño íntegramente estucado por Luciano Lerner Basso, en Brasil. Gentileza Daniela Mac AddenA esa ventaja práctica se suma un efecto inmediato en el espacio. Al eliminar juntas y cortes visuales, paredes, pisos y, en muchos casos, mesadas y bachas se leen como una única superficie, más limpia y continua. El resultado suele ser un baño que se percibe más amplio, más ordenado y más fácil de mantener, ya que disminuyen los puntos donde se acumula suciedad. En su baño en suite, Laura Schiebel, creadora de Lau Interiors, revistió las paredes con cemento alisado e hizo la estructura de la pileta en hormigón revestido.Gentileza Daniela Mac AddenVersátil como pocos materiales, este tipo de revestimientos no se limita a paredes y pisos, sino que puede extenderse a nichos o piezas hechas a medida. Disponibles en una enorme variedad de tonos que van del arena y beige hasta los grises más urbanos, se pueden personalizar hasta dar con el color que uno quiera. Cuando hay algún elemento que corta la uniformidad es cuando brillan en su mejor versión, ya que el material deja de ser lo central y pasa a potenciar el conjunto.