Argentina ya conoce el primer tramo de su recorrido en la fase eliminatoria del Mundial 2026. El viernes 3 de julio, en Miami, enfrentará a Cabo Verde en los 16avos de final. Si avanza, en octavos se cruzará con el ganador de Australia-Egipto.En los papeles, el cuadro parece haber sido benévolo con la Selección. No porque existan rivales sencillos en un Mundial, sino porque ninguno de los tres equipos mostró hasta ahora un nivel que lo ubique entre los candidatos al título. Cabo Verde fue una de las sorpresas de la fase de grupos, pero se clasificó con tres empates: resistió ante España, Uruguay y Arabia Saudita gracias a una estructura defensiva muy sólida, aunque convirtió apenas dos goles. Australia terminó segunda detrás de Estados Unidos con una campaña irregular y Egipto avanzó sin deslumbrar, apoyado principalmente en su orden colectivo.Si la Scaloneta supera esos dos primeros escalones, el panorama empezará a endurecerse. En cuartos de final podrían aparecer Suiza, Portugal o Colombia, además de algún mejor tercero que todavía debe definirse. Sería el primer examen de máxima exigencia para un equipo que, hasta ahora, mostró argumentos para ilusionarse: ganó sus dos primeros partidos, aseguró el primer puesto del Grupo J con una fecha de anticipación y encontró en Lionel Messi, como en las últimas dos décadas, a un líder determinante.