Triste el final de Marcelo Bielsa en Uruguay. Inmerecido, además, para su prolongada y celebrada trayectoria. El entrenador se fue solo del estadio de Guadalajara, regalando memes y enojado; casi no tuvo contactos con los futbolistas. Desde afuera, la sensación inequívoca tras la eliminación ante España fue que la relación entre el rosarino y el plantel quedó detonada. Encima, los históricos hacen cola para criticarlo.Sorprendieron algunos gestos de Bielsa. Si el vestuario de Argentina en Japón-Corea fue el más triste de su vida (lo contó Ariel Ortega, por ejemplo), el de ayer en Guadalajara fue el más sombrío y desalmado. El Loco casi que no se cruzó con los futbolistas. Adentro de la cancha, se enfureció con los productores televisivos de la FIFA porque demoraron unos segundos en hacerle la nota postpartido. "Dale, de una vez", gritó el técnico y la secuencia se hizo viral. Después de eso se metió en su camarín y rápido bajó a la conferencia de prensa, donde aseguró que a Uruguay no le dejó nada. Fue una prematura despedida.Se presume que luego sí hubo un cara a cara con el plantel. Duró nada: el rosarino juntó sus pertenencias en un bolso de mano, caminó apurado (pasos cortos, pisada lineal, mirada al suelo) el largo pasillo que lo depositó en el micro y se sentó en el primer asiento. Habló por teléfono y mandó mensajes. No intercambió palabras con los futbolistas cuando subieron al bus.— SportsCenter (@SC_ESPN) June 27, 2026