El expresident Jordi Pujol ha remarcado este sábado durante un homenaje que le ha organizado en Planoles (Ripollès) la Joventut Nacionalista de Catalunya (JNC), las juventudes de Junts –en el paso de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC)–, que el deber y la responsabilidad de los catalanes es “integrar a la gente que viene de fuera y cohesionar”. El fundador de CDC, en un discurso que ha leído en su nombre la joven Carlota Monfort, presidenta del consejo nacional de la JNC, también ha hablado de la necesidad de “mantener la lengua y transmitir la cultura”.Pujol ha hecho un repaso a su trayectoria política y vital, con diversos capítulos ya conocidos desde la lucha antifranquista hasta la etapa de presidente de la Generalitat, un repaso que se ha sumado al que han hecho diversas generaciones de la JNC sobre su obra de gobierno. Así las cosas, el exmandatario ha subrayado que “Catalunya siempre ha sido una realidad plural, diversa y compleja”. “Nuestra fuerza no ha sido nunca la uniformidad. Ha sido la capacidad de integrar, de sumar, de hacer sentir partícipes a personas muy diferentes”, ha recalcado. “Esta es una de las grandes victorias históricas de Catalunya y no la podemos perder”, ha rematado el expresident, con un discurso en la línea del lema “un sol poble” que él predicaba y que hoy impugna Aliança Catalana.Este mensaje también se puede leer como una advertencia a quien tenga tentación de competir con Aliança en la cuestión migratoria desde el espacio posconvergente, si bien el discurso oficial de JxCat en estos últimos meses ha sido precisamente denunciar que los postulados de Sílvia Orriols refutan el legado político de Pujol y reclamar las competencias en materia de inmigración para tratar de garantizar que un conocimiento mínimo del catalán es un requisito para poder renovar permisos de residencia y trabajo. Nuestra fuerza no ha sido nunca la uniformidad. Ha sido la capacidad de integrar, de sumar, de hacer sentir partícipes a personas muy diferentes”Jordi PujolAsimismo, quien fue presidente de la Generalitat durante 23 años consecutivos también ha reivindicado la necesidad de mantener la personalidad de Catalunya en los tiempos de la globalización y la modernidad. Sobre su etapa política, ha afirmado que “construir Catalunya”, su leitmotiv y la idea que le guió, “quería decir muchas cosas”. “Defender la lengua, crear riqueza, cohesionar a la sociedad, integrar a las personas que llegan de fuera, formar ciudadanos, crear consciencia de país y hacer una nación moderna sin dejar de ser una nación”, ha detallado Pujol, que considera que “Catalunya solo tendrá futuro si continúa siendo ella misma” y ha pedido pensar “con ambición” y a largo plazo y “no perder la esperanza”. “Porque los pueblos que pierden la esperanza acaban desapareciendo”, ha concluido.En ese sentido, ha dejado claro que la construcción nacional va más allá del ámbito institucional. “No esperéis que todo lo resuelva la política. La política es necesaria, pero no es suficiente”, ha aseverado Pujol, que opina que “las naciones fuertes son aquellas que tienen una sociedad fuerte” y que “cuando una sociedad pierde el sentido de la responsabilidad y la cultura del esfuerzo” no hay gobierno que “pueda salvarla”.Unas 380 personas se reúnen en Planoles para homenajear a Jordi Pujol, este sábadoBerta Artigas Fontàs / ACNEl homenaje se organizó hace ya unos meses en la localidad donde tradicionalmente se celebraba la escuela de verano de la JNC. Fue mientras se celebraba el juicio en la Audiencia Nacional a la familia Pujol cuando se hizo público, si bien el expresident finalmente quedó eximido del proceso por su estado de salud. La sentencia aún no se conoce. El homenaje ha concluido con un acto simbólico. Diversos exdirigentes de las juventudes convergentes han plantado un roble en honor del expresidentes, puesto que ese árbol figuraba en el logo histórico de CDC, un partido que bajó la persiana hace diez años.Legado políticoLa JNC hace suya la herencia política de Pujol: “Queremos continuar tu obra y tu trabajo”El último en tomar la palabra ha sido el actual secretario general de la JNC, Aleix Agustí, que en su intervención ha reivindicado la herencia convergente –tras varios cambios de marca, la organización juvenil, con 46 años de historia, es la única que pervive– y ha tomado el testigo de Pujol.Así pues, Agustí ha hecho suyo el lema “Catalunya, un sol poble” y ha asegurado que mantendrán vivo su legado político. “Queremos continuar tu obra y tu trabajo”, ha expresado el joven dirigente, que también ha pedido disculpas al expresident “por si en algún momento no han estado a la altura de las circunstancias”, en referencia a la etapa del ostracismo político de Pujol, a partir del 2014, si bien desde el 2021 su figura se ha ido rehabilitando en la esfera política y pública de manera progresiva. Agustí ha asegurado que Pujol “es un símbolo nacional” que daba miedo y se quiso destruir. “Los que te han querido destruir a ti y a Convergència, ahora tienen el morro de reivindicar tu legado y el de Convergència”, ha expresado en alusión al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que este lunes encabezó en el Arxiu Nacional de Catalunya el acto de entrega del fondo documental de CDC a ese organismo público y tuvo buenas palabras para el papel que desempeñó la ya extinta organización política. En ese acto, el presidente del Parlament, Josep Rull, como Pujol, reivindicó la vigencia del espíritu convergente. “CDC ya no existe, pero los convergentes sí que existen, sí que existimos”, resaltó. Por parte de Junts ha asistido el secretario general, Jordi Turull, y también estaba en Planoles Rull, que, de hecho, fue dirigente de la JNC. Asimismo, han asistido miembros de las juventudes convergentes que no están vinculados hoy a JxCat. Es el caso del exconseller Carles Campuzano, hoy diputado de Esquerra Republicana y vinculado a otro proyecto político, de la ex coordinadora general del PDECat y exdiputada Marta Pascal o del exdiputado del Congreso Jordi Xuclà. También estaban exconsellers como Irene Rigau o Quico Homs. En cambio, otros dirigentes como el expresident Artur Mas o el exalcalde Xavier Trias, no han podido asistir. El conductor del acto ha sido el exdiputado y exalcalde Albert Batalla, que también fue líder de la JNC durante cuatro años. Dada la capacidad de convocatoria del expresident y de esta organización, hay quien dice medio en broma, medio en serio, que serán Pujol y la JNC los que acaben reuniendo a la diáspora convergente y reconstruyendo puentes que parecían derruidos. De hecho, la organización juvenil tiene ahora una asociación –JNC Alumni– para aglutinar a aquellos miembros que han rebasado la edad máxima para militar, los 30 años, para que puedan seguir colaborando con los más jóvenes y compartiendo su experiencia. En ese sentido, hay quien veía en el acto de hoy, más allá del propio homenaje al expresident, un momento capital para el espacio político posconvergente.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017