La euforia mundialista tras el desempeño histórico de la selección mexicana en la fase de grupos también se vive fuera de las canchas. En las primeras dos semanas de la Copa del Mundo, la derrama económica generada supera los 17.500 millones de pesos, unos 1.000 millones de dólares, según los cálculos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco). Desde los restaurantes hasta los locales comerciales de playeras deportivas han visto aumentar sus ingresos al tiempo que se definen los próximos encuentros de las escuadras. “Pensamos cómo podría ser, pero no a la altura de lo que está pasando porque sí hay muchísimo festejo, ha sido una locura, un poco complicado, pero a la vez ha sido muy emocionante”, reconoce Jorge Pascual, gerente del bar La Cervatana, en el corazón de la Zona Rosa, en Ciudad de México.Durante el Mundial 2026, los restaurantes y bares de esta zona turística se han visto colmados de visitantes, incluso, en horas laborales. Para hacer frente a la creciente llegada de turistas y connacionales, los establecimientos han contratado a más personal y se han extendido sus jornadas. El pico de atención en este corredor se vivió en el pasado encuentro entre México y Corea del Sur. “Hasta el medio tiempo, el consumo promedio puede ser de unos 500 pesos, pero si la selección va ganando, puede ser de 4.000 o 5.000 pesos. Hay mucha ilusión, estamos en casa y se ve una selección ilusionada, que está haciendo bien las cosas y los resultados se están dando”, refiere Pascual.Unos metros más, en el restaurante Tacontento, el encargado Martín Somilleda coincide en que este Mundial ha superado todas sus expectativas. “El Mundial no ha traído un buen de gente, un buen de chamba, hemos cerrado hasta las cuatro de la madrugada en los partidos de México. Es algo que no pasa todos los años y creo que la economía ha subido mucho. Nosotros estamos acostumbrados a la gente, a una marcha gay, pero en el Mundial el comportamiento de la gente es muy diferente, los festejos son muchos. La verdad, no hemos descansado, pero creo que al rato lo vamos a extrañar, señala. En este lugar, las jornadas de trabajo se han extendido en los partidos hasta 15 horas.Las proyecciones de ganancias por la fiesta mundialista se confirman a medida que avanza la competición. Octavio de la Torre, presidente de la Concanaco, menciona que la derrama económica en México se concentra principalmente en las tres sedes mundialistas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, pero también se observa un aumento del turismo hacia destinos como Zacatecas, Oaxaca, Hidalgo y Puebla. El empresario insistió en que se busca que esta derrama llegue a todas las ciudades, no solo a las sedes, sino también a las cercanas. Estimaciones iniciales de la Concanaco indican que el Mundial dejará un beneficio económico total de 65.000 millones de pesos, más de 3.700 millones de dólares.Monterrey ha tenido subidas y bajadas en la percepción del Mundial. Antes del torneo, la ausencia de la selección mexicana en la capital de Nuevo León ponía en duda el interés que iba a despertar entre los locales. La ciudad entonces apostó por crecer el entusiasmo en torno a ciertas selecciones o partidos para estimular. A Japón, Corea del Sur, Suecia y, ahora, Países Bajos, les acompañó el apoyo de los regios, que asistieron al Estadio BBVA, locales y plazas con los nipones. Para conseguirlo, el Gobierno local promocionó especialmente el juego de Japón ante Túnez, que también fue el número 1.000 en la historia de las Copas del Mundo. Apuntó los reflectores a Suecia. Con Corea, donde ya existe una relación estrecha por una amplia presencia de empresas surcoreanas en la ciudad, el acercamiento fue más natural. Y la estrategia funcionó. Durante la primera semana, Monterrey reportó una ocupación hotelera del 85%, cuando se disputaron los primeros dos juegos.Las cámaras de comercio locales prevén que el torneo deje hasta 2.000 millones de pesos en derrama directa para el Estado. Los hoteles, restaurantes, bares y comercios reportan ventas históricas gracias a la llegada de turistas y aficionados, muchos de ellos locales. Otra gran apuesta de la sede regia ha sido el Fan Fest, el más ambicioso de las tres ciudades, que ha movilizado a cientos de miles de personas. Instalado en el Parque Fundidora, un enorme recinto acostumbrado a recibir eventos de esa magnitud, cuenta con una amplia oferta de actividades y negocios que se mantendrá todo el torneo. Allí hay un concierto prácticamente cada día, con artistas como Chayanne, Imagine Dragons, Enrique Iglesias y la Sonora Dinamita. Este jueves, Grupo Firme citó a 150.000 personas. A diferencia de la capital, está permitida la venta de alcohol. Aunque la selección mexicana no llegó a Monterrey, los regios festejan los triunfos como en las otras dos sedes, en plazas y comercios. De esta forma, el Mundial y la derrama económica para el Estado provienen de mucho más que de los 200.000 asistentes al Estadio Monterrey.En el balance de estas primeras semanas, Gabriela Gutiérrez, presidenta del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), desgrana los matices mixtos de esta competición: se han observado más movimientos en restaurantes, hospedaje, transporte y comercio minorista, lo cual es positivo, pero también acota que el volumen de actividad no es sinónimo de rentabilidad. “Hemos visto ocupación de infraestructura, pero lo que todavía debe medirse es cuánto de ese gasto se queda realmente en la economía local y cuánto se filtra hacia cadenas internacionales, plataformas digitales o insumos importados”, indica.La especialista refiere que la meta de derrama de 65.000 millones de pesos por la Copa de Fútbol debe entenderse como una estimación de gasto agregado, no necesariamente como un valor retenido en la economía mexicana. “Una parte importante de la derrama será la reasignación del consumo de los hogares mexicanos hacia bares, restaurantes, supermercados, transporte y mercancía deportiva. Es economía real, pero no necesariamente ingreso nuevo para el país, es el mismo dinero moviéndose más rápido, con más emoción y con mayor concentración sectorial”, zanja.A la espera de la confirmación de los resultados económicos por la máxima fiesta del fútbol, los indicadores ya perfilan un buen segundo trimestre de desempeño, en parte, por el efecto catalizador del Mundial. En abril pasado, la economía mexicana avanzó 1,2% frente a marzo y 2,2% a tasa anual, una mejora respecto a un arranque del PIB con signos de debilidad. “El impulso se debió principalmente a la construcción, que creció 7,6%, a tasa mensual, el mayor incremento desde agosto de 2020. Se estima que este crecimiento fue impulsado por las obras relacionadas con el Mundial de Fútbol. Todo apunta a que el segundo trimestre cerrará con un buen crecimiento, en buena parte resultado de obras, consumo y turismo por el Mundial”, refirió Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, por escrito.