Actualizado S�bado,
junio
08:35Bajo el calor pegajoso de Guadalajara, el partido deriv� pronto hacia un terreno que poco ten�a que ver con el f�tbol. Uruguay convirti� el c�sped en un campo de batalla, un semillero de patadas, codos, empujones, roces y trifulcas constantes en el que cada disputa acababa con varios jugadores encarados. Espa�a nunca encontr� la continuidad que acostumbra porque el encuentro se jug� exactamente donde quer�a la selecci�n celeste: en la fricci�n, la interrupci�n y la provocaci�n permanente. La permisividad del colegiado, el estadounidense Ismail Elfath, termin� de inclinar el escenario. Su criterio desconcert� a unos y envalenton� a otros. Durante muchos minutos dio la impresi�n de arbitrar con el reglamento del hockey sobre hielo bajo el brazo, dejando sin sanci�n acciones que en cualquier otro partido habr�an supuesto una cascada de tarjetas. Uruguay entendi� enseguida hasta d�nde pod�a llegar y explot� ese margen con oficio y dureza. Espa�a encontr� mucho m�s resultado que f�tbol. La fotograf�a del equipo de Luis de la Fuente no parec�a la m�s adecuada para una guerra de desgaste como la planteada por los uruguayos. Sin fluidez en la circulaci�n y lejos de su mejor versi�n, sobrevivi� gracias a la paciencia y a un golpe de fortuna que termin� decidiendo la noche. La acci�n lleg� cuando menos se esperaba. �lex Baena prob� suerte desde media distancia con un disparo aparentemente inocente, pero Fernando Muslera protagoniz� una de las grandes cantadas del campeonato. El veterano guardameta calcul� mal la trayectoria, dej� escapar un bal�n sencillo y contempl�, incr�dulo, c�mo terminaba dentro de su porter�a. Un error impropio de su experiencia que entreg� a Espa�a el liderato del grupo. Uruguay se qued� sin respuesta y tambi�n sin Mundial. Apost� por la intimidaci�n, encontr� la complicidad involuntaria de un arbitraje desconcertante, pero acab� pagando caro su incapacidad para imponer f�tbol cuando el partido exig�a algo m�s que dureza. Espa�a sali� reforzada en la clasificaci�n, aunque con la sensaci�n de que a�n debe ofrecer bastante m�s para aspirar a lo m�ximo.Selecci�n de F�tbol de Espa�aSelecci�n de F�tbol de Uruguay











