Los Pitufos llevan casi siete décadas demostrando que un personaje infantil puede convertirse en una máquina de hacer dinero.

Su comienzo fue en 1958 como una historieta del dibujante belga Pierre Culliford, mejor conocido como Peyo, la cual evolucionó hasta convertirse en una de las franquicias de entretenimiento más rentables y longevas del mundo.

Día Mundial de Los Pitufos, su presencia triunfa

La caricatura cuenta con más de 750 licencias activas, presencia en decenas de industrias y una historia comercial que supera los 4 mil millones de dólares en ingresos acumulados.

En el marco del Día Mundial de Los Pitufos, que se conmemora el 27 de junio, la relevancia de estos personajes ya no sólo se mide por su popularidad, sino por el tamaño del negocio que representan para Peyo Company, empresa que administra la propiedad intelectual de la marca y que agrupa las áreas de licencias, producción audiovisual, distribución y desarrollo creativo.