Noticia Exclusivo suscriptores El déficit de 190.000 viviendas, la baja construcción, informalidad de laderas y turismo disparan los costos inmobiliarios de la capital antioqueña.Panorámica de Medellín Foto: Jaiver Nieto ÁlvarezPERIODISTA26.06.2026 22:01 Actualizado: 26.06.2026 22:01
Medellín atraviesa una crisis habitacional que ha llegado a un punto tal que está expulsando a sus residentes de sus propios barrios. "Cada vez es más difícil vivir en Medellín", sentencia Daniel Carvalho, representante a la Cámara por Antioquia, al poner sobre la mesa los datos de una problemática que ya no distingue entre estratos. Lo que antes era un anhelo alcanzable, hoy se ha transformado en un desafío social donde el alquiler justo y la vivienda digna se esfuman ante los ojos de los ciudadanos.Las cifras que arrojan los diagnósticos locales son alarmantes y revelan una metrópoli que crece aceleradamente en demanda comercial y poblacional, pero que se quedó corta en su capacidad de albergar a sus propios habitantes: la ciudad enfrenta hoy un déficit habitacional que supera los 190.000 hogares.Panorámica de Medellín Foto:Jaiver Nieto ÁlvarezEsta inmensa cifra no significa únicamente que falten unidades residenciales en el mercado, sino que evidencia un desequilibrio estadístico profundo donde hay muchas más familias buscando desesperadamente un lugar donde vivir que espacios disponibles para cobijarlas. Por ley básica de oferta y demanda, esta escasez empuja inexorablemente los precios hacia arriba y reduce las opciones para los locales.El panorama urbano y social se agrava sustancialmente cuando se examina a fondo la calidad del inventario inmobiliario existente. Encarecimiento de la vivienda en Medellín Foto:Jaiver Nieto ÁlvarezSegún expone detalladamente el congresista Carvalho, el déficit no se limita a la carencia de cuatro paredes o un techo; se trata también de una profunda falta de condiciones dignas que vulneran gravemente la calidad de vida de las familias antioqueñas. En la actualidad, existen decenas de miles de viviendas en el territorio que padecen crudos problemas de infraestructura, presentando fallas críticas e inminentes en techos, pisos, o con instalaciones sanitarias completamente obsoletas e insalubres. A esta precarización del espacio interior se suma la alarmante y visible realidad de los asentamientos informales.Miles de familias, empujadas históricamente por la imposibilidad financiera de acceder al mercado inmobiliario formal, han terminado habitando en zonas de alto o altísimo riesgo de desastre. Estas edificaciones vulnerables, que se han levantado de manera irregular e improvisada en los escarpados bordes de la ciudad y a lo largo del cauce de las históricas quebradas, representan una porción significativa de ese gran déficit habitacional y constituyen verdaderas emergencias latentes frente a las temporadas de lluvias.Las barrios periféricos son los que registran mayor número de casos de loteo ilegal en la ciudad. Foto:Archivo EL TIEMPO.Ante esta infranqueable barrera económica para la compra de bienes raíces, el alquiler ha dejado de ser una simple etapa transitoria en la juventud para convertirse en una condición de vida permanente para casi la mitad de la población metropolitana. De acuerdo con la Encuesta de Calidad de Vida que realiza el Municipio de Medellín, el número de hogares que viven en una vivienda alquilada pasó del 35% en 2015 al 44% en 2025. Federico Estrada, gerente de La Lonja, el Gremio Inmobiliario, analizó recientemente este fenómeno estructural. Desde el sector evidencian que el alquiler es el protagonista indiscutible en la forma de habitar en ciertos territorios. Arriendo en Colombia. Foto:César Melgarejo. EL TIEMPOSectores muy tradicionales muestran proporciones que superan por mucho el promedio: Santa Elena lidera con un 58%, seguido por Manrique con un 51% y La Candelaria con un 50%. Al respecto, Estrada afirma de manera contundente: “Históricamente, la proporción de hogares que viven en alquiler en los segmentos socioeconómicos bajos y medio-bajos de la ciudad ha sido más alta que en los niveles de mayores ingresos”.La raíz central de esta explosión en los cánones de arrendamiento y compra se encuentra en una prolongada desaceleración constructiva. Las proyecciones del sector son claras al afirmar que la generación de nuevos hogares está siendo netamente superior a la construcción de nueva vivienda. Esto evidencia la necesidad urgente y vital de construir más proyectos habitacionales, poniendo especial énfasis en la vivienda de interés social. Sobre este punto clave, Carvalho insiste enfáticamente en que "no estamos construyendo suficiente vivienda nueva", asegurando que aquí radica la principal causa del encarecimiento desmedido. Inventario de viviendas en arriendo en Medellín Foto:La LonjaAdemás, las viviendas que logran ejecutarse son muy pocas y la inmensa mayoría de estas obras están dirigidas al poder adquisitivo de los estratos 5 y 6. Mientras el capital fluye hacia la cúspide, el grueso del déficit sigue atrapado en los estratos 2, 3 y 4, condenando a la clase media a nunca poder reunir los recursos suficientes para materializar el sueño de su primera vivienda.El problema es también un síntoma de la pérdida de participación directa del municipio dentro del Valle de Aburrá. Hace apenas 15 años, la capital antioqueña representaba un imponente 60% en la construcción de vivienda de la subregión, cifra que se desplomó drásticamente y que actualmente apenas alcanza el 25%. Pese a la caída de los indicadores, los constructores y desarrolladores mantienen ciertas expectativas de cambio. “Estamos muy optimistas con la revisión que está adelantando la actual administración al POT”, asegura el líder gremial de La Lonja. Encarecimiento de la vivienda en Medellín Foto:Jaiver Nieto ÁlvarezConsideran muy positivo que desde la alcaldía se reconozcan estas problemáticas en el diagnóstico de la ciudad. Además, advierten que es fundamental revisar de fondo las dificultades en la gestión urbanística del estratégico corredor del río, reevaluar las altas obligaciones urbanísticas para los constructores, y sentar bases sólidas sobre la necesidad de adecuarse a las nuevas tendencias de vivienda que demanda la ciudadanía moderna.Mientras la base de la pirámide lidia con la escasez generalizada, en el segmento de lujo los valores comerciales alcanzan cotas impensadas para la mayoría de los ciudadanos promedio. En zonas exclusivas y de alta valorización como El Poblado y Laureles, el precio de los inmuebles nuevos ha experimentado alzas notorias, superando la abrumadora barrera de los 10 millones de pesos por metro cuadrado. Pero la presión económica sobre los residentes no solo emana de las nuevas construcciones estratificadas, sino de un fenómeno moderno que está alterando drásticamente el uso del suelo residencial: el turismo a gran escala. ⚠️ Cada vez es más difícil vivir en Medellín. Y la crisis actual de vivienda nos ayuda a entender por qué.👉🏽 Medellín enfrenta un déficit habitacional superior a 190 mil hogares. Y el problema no es solo que falten viviendas, es que muchas de las que existen no garantizan… pic.twitter.com/7GGeJxU5vg— Daniel Carvalho (@davalho) June 9, 2026







