La Habana (EFE).- La Central de Trabajadores de Cuba (CTC, único sindicato legal) abrió este viernes su XXII congreso, con una agenda de temas en la que sobresale el análisis de su rol en la ejecución del recién aprobado paquete de 176 reformas que buscan liberalizar y descentralizar la economía de la isla.
La afiliación a los sindicatos de los trabajadores privados, el salario, la productividad, la atención a los jubilados, la protección de los derechos laborales, figuran entre los temas abordados en esta jornada de la cita que reunió a 759 delegados, 561 de ellos a través de videoconferencia debido a la crisis energética en la isla y el resto en plenario, en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Durante la reunión, a la que asistió el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, también se abordaron las principales modificaciones que incorpora el Proyecto de Ley del nuevo Código del Trabajo que será sometido a la aprobación de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) en su reunión de julio próximo, según reportaron medios estatales.
Fotografía de archivo del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. EFE/EPA/ Adalberto Roque
Sobre las reformas económicas y sociales -que recién recibieron luz verde por parte del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), la Asamblea Nacional y el Consejo de Ministros-, el vice primer ministro, Oscar Pérez-Oliva, afirmó a los sindicalistas que «no es un paquete neoliberal ni es el retorno al capitalismo».







