La búsqueda de sobrevivientes se intensificaba entre ruinas con escasez de equipos públicosLos terremotos del 24 de junio dejaron al menos 920 muertos y 3.360 heridos en Venezuela, según informaron las autoridades, mientras familias desesperadas buscaban entre los escombros a sus seres queridos sin contar con equipos estatales de rescate suficientes. A casi dos días del desastre, la presión por encontrar sobrevivientes se intensificaba con cada hora que pasaba.La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas por los sismos, con unos dos millones solo en Caracas. Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, señaló que “la gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares”.PUBLICIDADPersonas buscan víctimas entre los escombros de un edificio derrumbado tras los terremotos en Caracas, Venezuela, el 25 de junio de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaEl municipio Chacao, en el este de la capital venezolana, concentró parte de la destrucción más visible. Lo que habitualmente es una zona de restaurantes, centros comerciales y lugares de esparcimiento quedó convertida en un paisaje de edificios en ruinas y apartamentos destruidos, con vecinos forzados a permanecer en la calle.Equipos de policía, bomberos y protección civil trabajaban este viernes para remover escombros y localizar víctimas. En los alrededores, familiares aguardaban sin información oficial sobre sus parientes. Una mujer buscaba a una tía de más de 90 años y a una prima de más de 50, ambas atrapadas en un edificio colapsado; según se informó en el lugar, no existía una lista oficial de fallecidos y las autoridades solo recogían nombres para una verificación posterior.PUBLICIDADPersonas buscan víctimas entre los escombros de un edificio derrumbado tras los terremotos en Caracas, Venezuela, el 25 de junio de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaVenezolanos de todo el norte del país señalaron haber visto pocos equipos de rescate estatales en las zonas más afectadas, pese a que las autoridades proyectaban una imagen de respuesta gubernamental sólida. En La Guaira, estado norteño ubicado justo al norte de Caracas y uno de los más castigados, vecinos intentaban cortar losas de concreto con martillos y herramientas eléctricas.Nazareth Jiménez sollozaba sobre el hombro de un familiar mientras esperaba noticias de sus hermanos, sobrinos y amigos atrapados entre los escombros. En Catia La Mar, comunidad adyacente al principal aeropuerto del país, la gente se agolpó alrededor de una camioneta civil que repartía panes y agua; el estacionamiento de una farmacia fue convertido en refugio improvisado con lonas, hamacas y tiendas de campaña.PUBLICIDADOmar Reyes caminó entre los restos de su hogar llamando a gritos a su esposa e hijos sin obtener respuesta. Según se informó, unos 20 de sus familiares murieron y dos de sus cuatro hijos permanecían enterrados bajo los escombros.Personas buscan víctimas entre los escombros de un edificio derrumbado, tras los terremotos en Caracas, Venezuela, el 25 de junio de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández ViloriaLa presidenta encargada Delcy Rodríguez declaró el estado de emergencia en un mensaje a la nación la noche del miércoles y anunció la creación de un fondo de reconstrucción de USD 200 millones destinado a hospitales y viviendas dañados. Rodríguez indicó que La Guaira había sido militarizada y que llegaría más ayuda, aunque residentes afirmaron que lo recibido era apenas una fracción de lo que necesitaban.PUBLICIDADEl desastre representa el último reto para Rodríguez, exvicepresidenta que asumió el cargo en enero tras la captura y destitución del entonces presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, en un país que arrastra problemas económicos desde hace más de una década.Integrantes de equipos de rescate trabajan en un edifico afectado por un terremoto en la zona de Altamira en Caracas (Venezuela). EFE/ Boris Vergara
Infobae en Venezuela: Chacao, el municipio más golpeado de Caracas
A casi dos días del desastre, las autoridades reportaron decenas de víctimas y miles de lesionados, mientras la búsqueda de sobrevivientes se intensificaba entre ruinas con escasez de equipos públicos










