"Venezuela es tan bendecida que todo nos lo manda doble, un terremoto tras otro", ironiz� desde Carabobo la madre de un preso pol�tico con la calma que generan mil batallas perdidas. La mujer salv� la vida mientras espera la libertad de su ser querido y con la esperanza de que el desembarco de rescatistas y ayuda internacional, en especial la que manda Washington, rescate vidas ante un gobierno desarbolado por la tragedia.Una vez que Donald Trump advirtiera en la noche del jueves sobre la dimensi�n de la devastaci�n, antes que la propia presidenta encargada, Delcy Rodr�guez, era evidente que las cifras del terror se multiplicar�an en horas. El �ltimo parte gubernamental ha elevado la cifra de v�ctimas mortales hasta 920 y la de heridos, a 3.360. El n�mero de atrapados debajo de los escombros ser�a de 172 y de damnificados, cerca de los 4.000.Pero los muertos ser�n muchos m�s: la cifra de desaparecidos, seg�n las iniciativas de la sociedad civil, ha superado la barrera de los 50.000, pese a que ya se ha detallado la ubicaci�n de 9.244 personas. Seg�n la Oficina de Coordinaci�n de Asuntos Humanitarios de la ONU, los desaparecidos se acercar�an a los 50.000, lo que situar�a en lo que va de siglo en las Am�ricas al doble terremoto de San Juan, s�lo por debajo del sucedido en Hait� el 12 de enero de 2010, que acab� con la vida de m�s de 300.000 personas y dej� sin hogar a mill�n y medio de caribe�os.Las infraestructuras afectadas hasta ahora en Venezuela, ya sean con da�os importantes o directamente destruidas, son m�s de 1.400, seg�n el Gobierno de Caracas.Tras dos d�as de gesti�n ineficaz en la zona cero de La Guaira y tras los primeros saqueos, el Gobierno revolucionario ha ordenado el despliegue de sus fuerzas armadas, que hasta ese momento hab�an visto los toros desde la barrera de sus cuarteles. De hecho, la orden de militarizar la costa llega horas despu�s de la llegada del mayor general Kevin J. Jarrard, m�ximo responsable del Comando Sur en Venezuela y comandante del Cuerpo de Marines."Con velocidad, precisi�n y una capacidad log�stica incomparable", detall� John M. Barrett, jefe diplom�tico estadounidense en Caracas, uno de los actuales poderes en la sombra en el pa�s caribe�o. Jarrard coordinar� los equipos de b�squeda y rescate y los suministros de ayuda humanitaria sobre el terreno, adelant�ndose a la llegada del USS Fort Lauderdale, unidad anfibia que ejercer� como puente de mando para las operaciones, y el USS Billings, buque de guerra capaz de prestar apoyo en la l�nea costera.Lo m�s parad�jico es que ambos nav�os participaron en el despliegue militar en el Caribe que precedi� y particip� en la operaci�n militar del 3 de enero, que acab� con la captura del dictador Nicol�s Maduro. En esta ocasi�n, el desembarco estadounidense es visto en Venezuela como una tabla de salvaci�n ante las incapacidades del chavismo, algo as� como el Bienvenido Mr. Marshall de Berlanga, pero en el siglo XXI.Toda Am�rica ofrece ayuda"Estamos muy agradecidos con EEUU porque ya hay mucho apoyo en marcha, pero tambi�n con muchos otros pa�ses, no s�lo de Am�rica Latina, sino tambi�n europeos, que han enviado inmediatamente ayuda para los venezolanos", subray� la l�der opositora, Mar�a Corina Machado.El gobierno chavista tambi�n recibi� con alegr�a la llegada de los equipos de rescate de El Salvador y de M�xico, los famosos topos, adem�s de otros pa�ses, incluidos espa�oles. Todos aterrizaron en un aeropuerto a dos horas de la tragedia, porque el de Maiquet�a permanece cerrado, con graves desperfectos en sus instalaciones, incluso con pista de aterrizaje agrietada.Vecinos y familiares colaboran para rescatar a una persona de entre los escombros en La Guaira.REUTERSLos centroamericanos se distribuyeron de inmediato en la urbanizaci�n Caribe con sus perros especialistas, incluido el famoso Rambo. Otros lo hicieron de forma simult�nea en una carrera contrarreloj para extraer a quienes todav�a permanecen con vida, atrapados debajo de las monta�as de escombros. "�Ah� est� mi nieta con cinco a�os, tapiada", clam� el abuelo desesperado a este peri�dico en un derrumbe en Catia La Mar, con el temor de que un incendio comenzara a afectar a la ni�a. "Siempre he votado por este gobierno y ni una cisterna [cami�n de bomberos] pueden enviar para que los tapiados no mueran asfixiados", certific� con angustia.Un testimonio que se multiplica por toda la zona cero, donde se pide silencio para escuchar las voces de quienes claman ayuda. Donde en las �ltimas horas se suced�a un milagro tras otro al extraer "con las u�as" a las v�ctimas, en medio de r�plicas que alcanzaron 4,4 de magnitud.No obstante, tras la llegada de los equipos de Estados Unidos y del resto de los pa�ses, el Gobierno ha reclamado a los voluntarios que no se acerquen a la zona cero. "Por favor no bajen a La Guaira, se congestionan las v�as donde estamos evacuando y trasladando a los heridos", declar� Jorge Rodr�guez, hermano de Delcy y cabecilla del �rgano legislativo bolivariano.De la destrucci�n no se han salvado los gigantescos edificios levantados por el Gobierno en uno de sus programas estrella, las Misiones Vivienda creadas por Hugo Ch�vez, que se vinieron abajo con cientos de personas dentro. Tras la tragedia del 1999, provocada por un gigantesco deslave de barro y rocas que se produjo desde la cumbre del �vila y que acab� con la vida de 30.000 personas (fuentes independientes lo elevaron por encima de 100.000), el "comandante supremo" prometi� levantar un Canc�n venezolano que asombrar�a al mundo. Casi tres d�cadas despu�s, el mundo est� consternado."El pa�s siente que estamos ante una tragedia con facturas pendientes. Que una buena parte de las v�ctimas se concentre en la misma entidad donde en 1999 ocurri� un deslave, empuja a muchos venezolanos a recordar y temer que se repitan los errores del pasado, tales como el rechazo a la ayuda humanitaria proveniente de EEUU [que Ch�vez utiliz� como bandera antiimperialista], la creaci�n de una autoridad militar con evidentes se�ales de incompetencia sobre el terreno y un evidente desprecio por los derechos humanos, junto a la estrategia del chavismo por secuestrar la gesti�n de la tragedia para inmortalizarse en postales heroicas, son recuerdos que espantan a una sociedad que desconf�a de la heredera indirecta del teniente coronel", precis� para EL MUNDO el soci�logo Gianni Finco.El chavismo dentro de la tragediaComo ya hiciera en la tragedia del 99, el relato propagand�stico del chavismo, en esta caso reciclado tras la ca�da de Maduro, se empe�a en mostrar un gobierno heroico, con los hermanos Rodr�guez y Diosdado Cabello, el jefe de la represi�n, a la cabeza. Pero desde la zona del desastre, lo que transmiten ciudadanos y periodistas es un cap�tulo m�s de la p�sima gesti�n revolucionaria, que incluso pugna con monopolizar las ayudas al prohibir centros de acopio promocionados por partidos de la oposici�n u organizaciones no gubernamentales.Una gesti�n que ha tratado de impedir que expertos del calibre de Hun�ades Urbina, presidente de la Academia de Medicina y especialista en manejo de desastres, atendiera las urgencias desbordadas de un hospital caraque�o tras ser llamado por los propios m�dicos. La jefa pol�tica del centro m�dico incluso forz� a los vigilantes para que hostigar�n al facultativo.Otros profesionales han constatado la presencia de paramilitares chavistas en las inmediaciones de los hospitales, incluso en zonas afectadas. Se trata del mismo modus operandi usado en Cuba tras los huracanes, cuando la sociedad civil y los periodistas son perseguidos para que no transmitan al mundo los manejos de las autoridades."El chavismo ha impedido que existan algunos centros de acopio que no pueden controlar pol�ticamente. Tambi�n impide que se env�e ayuda humanitaria a algunas ciudades. En hospitales han impedido que se grabe e intentan interceptar paquetes de ayuda y siguen sin desbloquear muchos portales informativos digitales. Todas son decisiones que multiplican la tragedia y causan m�s da�o sobre el desastre natural", denunci� el activista de derechos humanos Luis Carlos D�az.
Estados Unidos, al rescate de la golpeada Venezuela de Delcy
"Venezuela es tan bendecida que todo nos lo manda doble, un terremoto tras otro", ironiz� desde Carabobo la madre de un preso pol�tico con la calma que generan mil...










