Entrevista ITVTras participar en el Benidorm Fest 2025, el artista publica ahora su primer disco, 'Loverboy', una declaraci�n de amor marcada por la honestidad y la crudeza m�s absolutasActualizado S�bado,
junio
00:09Dice ser un loverboy. De esos que, seg�n �l, "no tienen miedo a sentir". Quiz�s por eso ha llamado as� a su nuevo disco. Henry Semler, exconcursante del Benidorm Fest, estadounidense de nacimiento y mel�mano por vocaci�n, se abre paso en el indie pop nacional con melod�as pegadizas y la sensibilidad como su principal se�a de identidad.�Qu� hace a un loverboy?Un loverboy vive con el coraz�n abierto y por delante, sin miedo a sentir. �Y se considera uno? Desde luego que el personaje es una extensi�n de m�, es el lado m�s sentimental que suele salir cuando escribo canciones. �Qu� le hace llorar?�ltimamente la m�sica, m�s que cualquier otra cosa. Pero una buena pel�cula tampoco falla. La �ltima que me toc� fuerte fue Hamnet. 'Loverboy' en una frase. �Cu�nto puede un coraz�n?Termine la frase: Un 'loverboy' no... Deja pasar una experiencia que pueda resultar en otra canci�n. �Qu� pregunta quiere que le hagan y nunca le hacen? Nadie suele preguntarme si me sigue gustando verdaderamente lo que he hecho. Entiendo que es una pregunta dif�cil y cargada de hacer por parte de un entrevistador. Pero por suerte no me he cansado de las canciones y siento que no cambiar�a nada del disco a d�a de hoy. �Qu� canci�n le hubiese gustado escribir?La lista es larga, pero una que siempre me deja impresionado es Both Sides Now de Joni Mitchell. �Qu� canci�n borrar�a de la faz de la Tierra? Imagine de John Lennon. No s� porqu� pero nunca me ha gustado, y eso que soy muy fan de los Beatles y de sus proyectos en solitario tambi�n. Si pudiera viajar en el tiempo, �qu� har�a?Ver a Prince en directo, por ejemplo. �John Mayer o Serrat? Dif�cil elegir. Creo que Serrat representa algo mucho m�s importante a nivel cultural como artista, pero por lo que ha significado para m� me quedo con John Mayer. Sin Mayer no me hubiera aficionado tanto a la guitarra y no tendr�a el concepto que tengo ahora de entender la m�sica. Un olor de infancia. El olor de cuando sub�a a los Pirineos de peque�o. Una mezcla entre fr�o, olor a pasto y chimenea. �Qu� canci�n pondr�a para conquistar a alguien? Cruisin de D’Angelo. �Ha sido m�s veces el h�roe o el villano de una historia de amor? Ni una ni otra. Creo bastante en la culpa compartida, al menos en lo que yo he vivido. Siempre que me he sentido tanto el h�roe como el villano, con el tiempo me he dado cuenta de que todo era m�s complejo de lo que sent�a en ese momento. Creo que en general todos lo hacemos lo mejor que podemos en las relaciones con las herramientas que tiene cada uno. �Cu�l es su mayor contradicci�n?Creo que peleo mucho con ser una persona reservada y extrovertida al mismo tiempo. Me cuesta acercarme a veces a la gente, pero una vez tengo confianza soy muy abierto. �Cu�l ha sido su sue�o m�s raro? Tengo un sue�o recurrente donde me encuentro con mi yo de 11 a�os en las bambalinas de un teatro y nos damos un abrazo. El contexto es extra�amente reconfortante y siempre me levanto bastante trastocado, pero siento que es una forma de resetear mi cabeza y centrarme en lo que me encanta, el arte. �A qui�n pondr�a de ministro de Cultura? A Leiva. No le conozco de nada pero siento que tiene un aprecio muy real, muy respetuoso y muy generoso de la industria, y eso me inspira confianza. �Qu� h�bito ajeno le resulta insoportable? Cualquier tipo de papeleo burocr�tico donde parece que no vas a terminar nunca de tramitar algo que ni siquiera te parece importante. Eso, o la cuota de aut�nomo. �Qu� le enamora? �ltimamente lanzarme a por un proyecto creativo con amigos y que salga algo inesperado, sin pretensiones y con el amor y la pasi�n de crear por delante. �Y qu� le obsesiona? Una buena canci�n nueva, eso no creo que cambie nunca. �Qu� le da el directo que no le da el streaming? Conexi�n con la gente que te viene a ver. En mi �ltimo concierto en Madrid el p�blico se sab�a todas las canciones del disco. Fue algo que no me hab�a ocurrido nunca, completamente inesperado, y una experiencia que el streaming nunca me podr�a haber dado. �Qu� detesta de ser m�sico? Por suerte no mucho, pero supongo que la incertidumbre y la sensaci�n del "�qu� ser� de m�?" en los peores d�as es duro. Pero tambi�n es lo que nos permite reinventarnos y cambiar el rumbo de un momento para otro. Es un arma de doble filo.









