Cuestionado por no rendir con la selección como con su club, el PSG, Ousmane Dembélé sacó ayer a relucir su Balón de Oro. De las grandes individualidades faltaba él por levantar la mano tras los Messi, Mbappé, Vinicius, Olise, Lamine, Cristiano, Kane y Haaland. Tres golazos en media hora para decir aquí estoy yo del vigente poseedor del controvertido galardón que señala al mejor jugador del mundo. Su exhibición le dio a Francia el liderato del grupo y llegó como extremo derecho, una vez que Olise hubo conquistado la mediapunta para abastecer a Mbappé. Las diagonales de Dembélé fueron letales y explicaron a estos extremos goleadores que ahora gobiernan el fútbol. En su caso de se da la curiosidad de que parece chutar mejor a puerta que centrar. Dos goles con la izquierda y uno con la derecha. El segundo hat-trick del torneo después del de Messi ante Argelia. Palabras mayores. NORNoruega1 Egil Selvik, Fredrik Bjørkan (Marcus Pedersen, min. 45), Henrik Falchener (Sondre Langås, min. 65), Fredrik Aursnes, Leo Østigård, Patrick Berg, Thelo Aasgaard, Kristian Thorstvedt (Morten Thorsby, min. 45), Jørgen Strand Larsen, Andreas Schjelderup (Jens Petter Hauge, min. 82) y Oscar Bobb (Antonio Nusa, min. 82) FRAFrancia4 Mike Maignan, Jules Koundé (Malo Gusto, min. 86), Maxence Lacroix, Dayot Upamecano (Ibrahima Konaté, min. 75), Théo Hernández, Ousmane Dembélé (Bradley Barcola, min. 64), Aurélien Tchouaméni, Désiré Doué, Michael Olise (Rayan Cherki, min. 64), Manu Koné y Kylian Mbappé (Jean-Philippe Mateta, min. 86) Goles 0-1 min. 6: Ousmane Dembélé. 0-2 min. 19: Ousmane Dembélé. 1-2 min. 20: Thelo Aasgaard. 1-3 min. 31: Ousmane Dembélé. 1-4 min. 93: Désiré Doué Arbitro Michael OliverTarjetas amarillas Patrick Berg (min. 9), Tchouameni (min. 73) Así que ni Mbappé, ni Haaland, Dembélé fue el que reinó en Boston. Solbakken reventó todas las previas y no se dio el esperado primer duelo de vedettes entre Mbappé y Erling Haaland. Tampoco hubo partido porque el seleccionador noruego, además de sentar a su goleador, también rebajó de servicio a otros nueve titulares respecto al equipo que derrotó a Senegal. Aursnes, fue el único que repitió titularidad y debió de ser porque ante los senegaleses se lesionó antes de la primera media hora de juego. Por alguna razón, Solbakken calculó que no merecía la pena el desgaste de competirle a Francia el primer puesto del grupo. Esta sí lo deseaba porque le permite jugar hasta cuartos en el eje Nueva York-Filadelfia-Boston, donde se siente como en casa y los desplazamientos son llevaderos. Sin Deschamps, ausente por el fallecimiento de su madre, su segundo, Guy Stéphan, dirigió a un once en el que Saliba y Rabiot fueron los únicos rotados. Los cuatro turbodelanteros con los que Francia intimida son intocables para Deschamps, más allá de que Barcola también podría encajar. Su problema es que compite con Dembélé a la derecha y Doué a la izquierda, el más sacrificado de los cuatro para ayudar en defensa y el hombre que cerró el partido con el cuarto gol con un buen cabezazo. Francia tiene a los jugadores más fuertes para quitar en cualquier zona del campo y también los más rápidos para contragolpear. Así que a los 22 segundos el primer robo acabó con una estampida de Mbappé que este reventó en el travesaño. A los cinco minutos, Francia ya había tiroteado a Selvik y a los siete, Mbappé propició el comienzo del festival de Dembélé. Medio cayéndose, el diez de Francia ejerció de diez y soltó un pase curvo y raso que Dembélé resolvió a la altura de la fantástica asistencia. Un par de recortes, zambombazo con la derecha y a correr al banderín reprochando las críticas.Mala tarde para los elegidos por Solbakken, Dembélé estaba con la cintura caliente y los dos cañones calibrados. Si algo podían rascar era por algún error de bulto y Upamecano tuvo uno que casi supone el empate. El susto no cuestionó ni un ápice la superioridad francesa, de nuevo culminada por Dembélé, también vuelto a lanzar por Mbappé. Esta vez fue con la izquierda con la que golpeó con violencia un disparo cruzado a media altura. En veinte minutos el partido parecía ventilado, pero la respuesta rápida de Noruega, favorecida por la blandura de Upamecano en un pase filtrado, lo revivió con su gol Aasgaard por unos minutos. Los que tardó Dembélé en afinar el interior de su bota izquierda para dibujar una rosca imposible para Selvik. El segundo tiempo dio para poco. Todos parecían conformes. Francia con el liderato que le deparará un enfrentamiento con uno de los ocho mejores terceros y Noruega con medirse contra Costa de Marfil en dieciseisavos. Si acaso, para que Maignan también se reivindicara. Ya fue uno de los mejores franceses en la última Euro y el penalti que le detuvo a Larsen le consolida como el número uno en la metagala. Otra parada a bocajarro le reforzó. Igual que Dembélé dejó claro que es un digno ganador del Balón de Oro por correr, frenar, amagar y chutar así con las dos piernas. ClasificaciónGrupo IPTPJPGPEPP1FRA933002NOR632013SEN331024IRK03003Grupo IPTPJPGPEPP1FRA933002NOR632013SEN331024IRK03003
Dembélé saca a relucir su Balón de Oro ante una Noruega sin Haaland
El extremo del PSG también levanta la mano como una de las grandes ‘vedettes’ del torneo con un triplete que le da a Francia el liderato del grupo













