Las autoridades confían en poder dominar las llamas cuanto antes y mantienen el fuego en un perímetro de 4.400 hectáreas

El incendio declarado el jueves entre los municipios de Tamarite y Alcampell (Huesca) mantenía este viernes desalojados a los 240 vecinos de Azanuy, Alins del Monte y Calasanz. Vecinos que se concentraban alarmados en una residencia de deportistas municipal de la localidad vecina de Monzón a la espera de recibir noticias sobre sus casas. Pese a la virulencia del suceso que ya ha calcinado más de 2.500 hectáreas, todo apunta a que la labor de los servicios de emergencia empieza a dar resultados y el incendio sigue perimetrado en un espacio de 4.400 hectáreas. Se trata, sin duda, de uno de los fuegos más virulentos del inicio del verano.

Víctor Recuero revisa una y otra vez, en el móvil, las fotografías que retrató desde su vivienda de Calasanz. Enseña una intensa humareda detrás de campos pelados de vegetación. “Me sorprende que las llamas hayan llegado a mi casa. No creo que pase. Lo que sí es cierto es que no hay luz”, advierte a las puertas de la residencia de deportistas. Allí espera noticias. Pronto vienen tres vecinos más de Calasanz. “A mí me preocupan mis tres perros, que no sé cómo están”, advierte una joven.