Jordi Joan BañosBangkok. Corresponsal 26/06/2026 16:19 Actualizado a 26/06/2026 21:15 Una avioneta se estrelló este viernes por la tarde contra la torre Citic, el rascacielos más alto de Pekín, forzando su evacuación. El extraño suceso está siendo censurado por las autoridades chinas, que tras varias horas siguen sin aportar ningún dato sobre sus posibles causas, ni tampoco sobre la identidad del piloto o su estado de salud. El impacto se produjo poco antes de las seis de la tarde, hora local, en la zona de Guomao, principal centro financiero de Pekín, en el distrito de Chaoyang. Casi de inmediato, las 109 plantas del edificio fueron evacuadas por las escaleras y se acordonó la zona. Un español residente en Pekín que prefirió no ser identificado, lo explicó así a EFE: “Hay decenas de coches de policía, muchas ambulancias y la calle esta cortada en ambos sentidos”. Las imágenes que circulan por redes sociales extranjeras -allí vetadas- muestran un boquete en la fachada acristalada del rascacielos y fragmentos de una aeronave caídos en una vía próxima al edificio, además de daños en la luna trasera de un taxi que circulaba o se encontraba en la zona.Un panel de vidrio dañado en la fachada de la torre CITIC, de 109 plantas, la quinta más alta de China Cortesía / EFESegún Fightradar, la aeronave siniestrada es una avioneta deportiva biplaza de fabricación china, Sunward SA 60L Aurora, propiedad de una empresa local de vuelos turísticos, recreativos y de entrenamiento. El canal de rastreo de vuelos muestra el desvío de su trayectoria desde el aeródromo de Shifosi - 50 kilómetros al nordeste de Pekín- y cómo el transpondedor dejó de emitir pocos kilómetros antes del impacto. Es decir, al adentrarse en el centro de la capital, donde este tipo de vuelos no están autorizados. De hecho, desde el 1 de mayo, Pekín ha blindado su cielo y penaliza con multas de 1.250 euros el uso de drones sin autorización, así como su venta o alquiler. Todo ello en un momento en que el reparto de paquetería mediante drones empieza a formar parte del paisaje en determinadas ciudades chinas. Lee tambiénLas imágenes del suceso circulaban este viernes en la red social X, bloqueada en China, mientras que búsquedas realizadas en plataformas chinas como Weibo y Douyin no arrojaban resultados. Señal inequívoca de censura por parte de las autoridades.La Torre CITIC, conocida también como China Zun, con el impacto visible desde toda la ciudad Maxim Shemetov / ReutersLa torre Citic, también conocida como China Zun, es el quinto rascacielos más alto del país y desde sus 528 metros domina desde 2018, con claridad, el perfil urbano del distrito financiero pequinés. No muy lejos está la torre de la televisión CGTN, que ardió hace casi veinte años. A cinco kilómetros se encuentra el Gran Palacio del Pueblo, donde el presidente Xi recibía este viernes al eterno dictador camboyano, Hun Sen, y al nuevo presidente de Bangladesh, Tarique Rahman. El político bengalí aterrizó en Pekín procedente de Malasia, en su primera gira política. De forma inédita desde hacía décadas, sin dar preferencia a India. Tres años después de la inauguración de la torre Citic (sede de uno de los mayores conglomerados estatales), China vetó la construcción de nuevos rascacielos de más de 500 metros de altura y reguló de forma más estricta los de más de 250 metros. Tanto por consideraciones de seguridad como por la dificultad de algunos promotores a la hora de vender oficinas o atraer inquilinos, tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. En las metrópolis chinas empieza a haber barrios ultramodernos plenamente consolidados, ya sin grúas, donde nadie se espera un objeto volador no identificado, a no ser que traiga el almuerzo. Jordi Joan Baños (Sabadell, 1971) es corresponsal de La Vanguardia en Bangkok. Previamente ha sido corresponsal del diario en Lisboa, Nueva Delhi y Estambul.