Eli Lilly está destinando su creciente reserva de efectivo a estrategias de desarrollo farmacéutico aún no probadas, entre ellas una especie de “App Store” para científicos, mientras busca protegerse ante la futura expiración de las patentes de sus exitosos medicamentos para la pérdida de peso.La compañía, con sede en Indianápolis, inauguró el año pasado su propio centro de datos equipado con mil 016 avanzados chips Blackwell adquiridos a la gigante de semiconductores Nvidia, como parte de una apuesta decidida por la inteligencia artificial (IA) aplicada al descubrimiento de nuevos medicamentos.Esta inversión en capacidad computacional incluye una nueva colaboración con alrededor de 100 pequeñas empresas biotecnológicas. A cambio de compartir sus datos, estas compañías pueden trabajar con modelos de IA desarrollados por Lilly, explicó en entrevista el CEO de la farmacéutica, Dave Ricks.Aunque reconoció que el uso de IA para descubrir tratamientos todavía se encuentra en una etapa muy temprana, comparó el proyecto con la App Store de Apple, el mercado digital que impulsó el desarrollo de aplicaciones de software en todo el mundo.“Escucho a fundadores de empresas de IA decir: ‘vamos a crear medicamentos con nuestras computadoras’. No creo que esa sea una realidad hoy”, afirmó Ricks. “Pero, por supuesto, también necesitamos invertir en esas tecnologías”.Los ingresos de Lilly han estado impulsados por sus tratamientos para la obesidad, incluidos los inyectables Mounjaro y las pastillas Foundayo. Gracias a ellos, sus ganancias más que se duplicaron durante el primer trimestre del año, con una utilidad por acción que alcanzó los 8.26 dólares.Medicamentos en entrenamientoAl cierre de 2025, la empresa acumulaba 7 mil 300 millones de dólares (mdd) en efectivo y activos altamente líquidos, un incremento interanual de 121 por ciento, lo que le proporciona recursos suficientes para invertir agresivamente en la diversificación de su negocio antes de que las patentes de sus medicamentos estrella comiencen a expirar en la década de 2030.Entre las compañías biotecnológicas que se han unido al centro de entrenamiento de IA de Lilly se encuentra la firma de investigación farmacéutica Charles River Laboratories, que anunció su participación la semana pasada.