Agencia EFE

París. / 26.06.2026 04:05:47

La icónica Marcha del Orgullo de París y el prestigioso festival de música Solidays, dos macroeventos que congregan anualmente a cientos de miles de personas en la capital francesa, fueron cancelados formalmente para este fin de semana. La determinación fue exigida de forma tajante por la Prefectura de Policía de París ante la intensa ola de calor que azota a la nación y el riesgo latente de que un repunte de emergencias médicas termine por colapsar los centros hospitalarios de la región.Esta directriz metropolitana se suma a una cadena de suspensiones de eventos masivos en distintos puntos del territorio francés por la misma contingencia climática. Un ejemplo de ello es la Marcha del Orgullo de Lyon, cuyos comités organizadores determinaron aplazarla hasta el mes de septiembre ante los pronósticos meteorológicos que anticipan temperaturas extremas cercanas a los 40 grados.La Prefectura parisina notificó a los directivos de ambas plataformas que, en caso de no acatar la solicitud voluntaria de cancelación, se procedería a su prohibición inmediata mediante la publicación de un decreto ejecutivo de seguridad pública.“La responsabilidad del prefecto es garantizar la protección de las personas”, justificó en entrevista para la cadena televisiva BFMTV la portavoz de la corporación policiaca, Hélène Denéchère. La funcionaria respaldó la rigidez de la medida detallando el vertiginoso incremento en la carga operativa de las brigadas de rescate civil.Según el balance provisto, el Cuerpo de Bomberos de París duplicó sus intervenciones diarias en vía pública, mientras que las llamadas telefónicas a las líneas de urgencia reportan un incremento del 50 por ciento, manteniendo saturadas las salas de urgencias de los nosocomios locales. “Todo lo que podamos impedir, debemos hacerlo para evitar llegar a una situación de colapso absoluto del sistema sanitario”, sentenció.Tensiones políticas y reclamos climáticosDenéchère admitió que las organizaciones civiles habían robustecido de manera interna sus esquemas de asistencia médica privada e hidratación; sin embargo, sostuvo que estas previsiones resultaban insuficientes para amortiguar los golpes de calor provocados por aglomeraciones multitudinarias. “El impacto económico de cancelar un festival es mucho menor que lo que está en juego: la vida de personas vulnerables”, acotó.Por su parte, los colectivos de la Marcha del Orgullo lamentaron profundamente el freno a la movilización, aunque confirmaron que reestructurarán su calendario para efectuar la marcha en el mes de septiembre.Ley seca y plan de contingencia hospitalariaEl Gobierno de Francia insistió en que la situación atmosférica continúa siendo especialmente delicada y de pronóstico reservado. El primer ministro, Sébastien Lecornu, aseguró que las condiciones permanecen “bajo control operativo” al interior de las residencias de adultos mayores; no obstante, externó que la mayor preocupación de su gabinete radica en el monitoreo de personas aisladas en sus domicilios particulares y en el nivel de saturación de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), para las cuales ya se activó un plan especial de movilización de recursos de defensa y sanitarios.Lecornu lanzó un llamado enérgico a la responsabilidad colectiva de la ciudadanía, instando a la población a suspender de forma obligatoria las actividades físicas o recreativas al aire libre durante las horas de mayor radiación solar.Finalmente, el primer ministro alertó que, a pesar de que los modelos meteorológicos sugieren que la ola de calor comenzará a remitir paulatinamente durante el fin de semana, el alivio en los índices de ocupación hospitalaria no será inmediato.Bajo este plan de contingencia ambiental, la Prefectura de Policía de París decretó la prohibición estricta del consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública entre el mediodía y las 07:00 horas del día siguiente, así como el veto total a la venta de alcohol para llevar a partir de las 18:00 horas.