NoticiaAdvierten que esta práctica aumenta el riesgo de incendios forestales ante la llegada de los cambios climáticos. En lo corrido de 2026, la CAR y la Fuerza Pública han realizado 27 operativos para frenar la producción ilegal de carbón vegetal mediante quemas a cielo abierto. Foto: CARSUBEDITORA DE BOGOTÁ 26.06.2026 11:26 Actualizado: 26.06.2026 11:26
La producción ilegal de carbón vegetal mediante quemas a cielo abierto continúa siendo una de las problemáticas ambientales que más preocupa a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR). En promedio, cada cinco días la entidad, en coordinación con la Fuerza Pública, debe desplegar un operativo para detener esta actividad, que además de generar contaminación atmosférica representa un riesgo creciente para los ecosistemas y para las comunidades que habitan cerca de los lugares donde se realiza.Las cifras recopiladas por la autoridad ambiental muestran que entre enero y junio de 2026 se han desarrollado 27 operativos de alto impacto dirigidos a combatir estas quemas ilegales en diferentes municipios de la jurisdicción de la CAR. Las intervenciones han permitido sorprender en flagrancia a personas dedicadas a la producción artesanal de carbón vegetal mediante la quema de retales de madera y otros residuos sólidos, una práctica prohibida por sus graves consecuencias ambientales.La CAR advirtió que las quemas ilegales deterioran la calidad del aire. Foto:CARLos operativos son resultado de un trabajo conjunto entre la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental (UIGA) de la CAR, el Grupo de Caballería Mediano No. 13 Tequendama del Ejército Nacional, los grupos de Inteligencia CATAM y CAMAN-GRUIA de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, entidades que durante el primer semestre del año han fortalecido las acciones de vigilancia y control para identificar estos hornos artesanales y evitar que continúen funcionando.De acuerdo con el balance entregado por la Corporación, el municipio de Nemocón concentra el mayor número de operativos realizados durante este año. La persistencia de esta actividad ilegal ha convertido a esta población, ubicada en la cuenca alta del río Bogotá, en uno de los municipios con mayores índices de contaminación por emisiones atmosféricas dentro de la jurisdicción de la autoridad ambiental. Después aparecen Ráquira, en Boyacá, la localidad bogotana de Ciudad Bolívar y el municipio de Soacha, territorios donde también se han identificado repetidamente quemas ilegales para la fabricación de carbón vegetal.La autoridad ambiental reforzará los operativos ante el riesgo. Foto:CARLa CAR explicó que quienes realizan esta actividad suelen recoger materiales de desecho como guacales, muebles viejos, retales de madera, piezas con metales, puntillas, fibras y otros residuos abandonados en las vías. Posteriormente los someten a procesos de combustión incompleta con el propósito de transformarlos en carbón vegetal que luego es comercializado.Sin embargo, este proceso libera contaminantes a la atmósfera y produce afectaciones sobre varios recursos naturales al mismo tiempo. Según la entidad, las emisiones deterioran la calidad del aire, afectan el suelo y generan un riesgo permanente para la salud de las personas que viven cerca de estos sitios de producción.“La quema indiscriminada y a cielo abierto de elementos como guacales, pedazos de muebles con metales, puntillas y fibras, y demás retal que estas personas recogen en las vías, sometidos a procesos de combustión incompleta para la producción de carbón, generan graves daños a los recursos aire y suelo, además de representar un riesgo permanente para la salud de las comunidades”, señaló la directora Jurídica de la CAR, Constanza Zúñiga.La preocupación de la autoridad ambiental aumenta por la inminente llegada del fenómeno de El Niño. De cumplirse los pronósticos de las agencias climáticas sobre la intensidad de esta temporada seca, las quemas ilegales podrían convertirse en uno de los principales factores desencadenantes de incendios forestales en la región.La CAR recordó que, de acuerdo con la normatividad ambiental vigente, las quemas artesanales para producir carbón vegetal son catalogadas como actividades de alto riesgo de incendio debido a que se realizan sin controles técnicos de temperatura ni sistemas adecuados de oxigenación, lo que facilita que el fuego se salga de control y origine emergencias ambientales de gran magnitud.Además del deterioro de la calidad del aire, la producción ilegal de carbón vegetal tiene otras consecuencias ambientales. La entidad explicó que esta actividad favorece la destrucción de la vegetación natural protectora, indispensable para mantener los procesos de recarga y regulación hídrica, lo que termina afectando el equilibrio de los ecosistemas y disminuyendo su capacidad para enfrentar períodos prolongados de sequía.Las cifras históricas muestran que esta problemática mantiene una tendencia importante dentro de las acciones de control ambiental. Solo durante 2025, el 73 % de los operativos de alto impacto adelantados por la Unidad Integrada de Gobernabilidad Ambiental, con apoyo de la Fuerza Pública, estuvieron relacionados precisamente con la producción ilegal de carbón vegetal mediante quemas a cielo abierto.Para la Corporación, estos resultados evidencian que se trata de una práctica persistente que continúa generando afectaciones ambientales y sanitarias, por lo que anunció que mantendrá las labores de vigilancia, control y judicialización de quienes sean sorprendidos desarrollando esta actividad.“Seguiremos actuando con firmeza para poner freno a estas prácticas, aplicando con rigor las normas ambientales y defendiendo tanto la salud del entorno como de las comunidades, pues el interés colectivo está por encima del particular”, concluyó la directora Jurídica de la CAR, Constanza Zúñiga.CAROL MALAV ERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









