Contenido automatizadoEl Anillo de Fuego concentra la mayor actividad sísmica del planeta. Foto: Crédito: USGS // AFP26.06.2026 09:59 Actualizado: 26.06.2026 10:05
El Cinturón de Fuego del Pacífico, también conocido como el Anillo de Fuego, es una extensa franja de aproximadamente 40.000 kilómetros que rodea parcialmente la cuenca del océano Pacífico. Esta zona es considerada el mayor motor geológico del planeta, ya que concentra más del 90 % de los terremotos globales y alberga cerca del 75 % de los volcanes activos del mundo. Científicos y geólogos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explican que la alta sismicidad en esta región se debe al choque, empuje y fricción constante de las placas tectónicas, bloques masivos de la corteza terrestre que se desplazan de manera lenta pero continua. LEA TAMBIÉN Los terremotos liberan la energía acumulada por el movimiento de las placas tectónicas. Foto:AFPEl proceso de subducción y las fosas oceánicasLa dinámica que rige el Cinturón de Fuego está marcada por la presencia de fosas oceánicas, que constituyen las depresiones más profundas de la Tierra. Estas zanjas geológicas se forman en los límites convergentes de las placas tectónicas mediante un proceso conocido como subducción.Cuando dos estructuras tectónicas colisionan, la placa más densa se desliza y se hunde por debajo de la otra hacia el manto terrestre. Esta interacción acumula enormes tensiones y presiones en la corteza durante décadas; cuando el terreno supera su límite de resistencia, se quiebra de manera súbita y libera la fuerza acumulada en forma de ondas sísmicas destructivas en apenas unos segundos. LEA TAMBIÉN La subducción de placas tectónicas es el principal origen de los grandes terremotos. Foto:ISTOCKRamificaciones y países vulnerables en SudaméricaLa influencia de esta masiva actividad tectónica no se limita exclusivamente a las costas directas del océano Pacífico, sino que altera la presión de la corteza e influye en sistemas de fallas situados en regiones geográficas próximas, tales como el norte de Sudamérica.Colombia: Es uno de los países con mayor actividad debido a la interacción de tres placas tectónicas: la Placa de Nazca (que se hunde por debajo de la Placa Sudamericana) y la Placa del Caribe, que ejerce presión desde el norte. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), esta dinámica genera cerca de 2.500 sismos al mes (unos 80 al día), la mayoría de baja magnitud.Venezuela: Aunque el territorio venezolano no forma parte directa de la franja del cinturón, su región septentrional se sitúa sobre el límite de fricción entre la Placa del Caribe y la Placa Sudamericana, donde la primera se mueve hacia el oriente a razón de unos 20 milímetros por año. Esta interacción alimenta sistemas de fallas locales que trabajan de forma conectada con las tensiones globales.Otros países de la región: La extensión del cinturón incluye la cordillera de los Andes, afectando directamente la costa oeste de Chile, Perú y Ecuador, así como la costa oeste de Centroamérica, México y Estados Unidos, zonas expuestas de manera constante a sismos de gran magnitud. LEA TAMBIÉN El Cinturón de Fuego alberga cerca del 75 % de los volcanes activos del mundo. Foto:ISTOCKEl fenómeno del doblete sísmico recienteLa vinculación de estos sistemas se evidenció recientemente en Venezuela con el registro de un "doblete sísmico", término que el USGS emplea para definir una secuencia de dos terremotos de magnitud similar que ocurren en una estrecha proximidad geográfica y en un corto intervalo de tiempo. En esta oportunidad, los sismos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter.De acuerdo con sismólogos de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (FUNVISIS), la capacidad destructiva de este doblete se multiplicó debido a su escasa profundidad, la cual fue inferior a los 30 kilómetros. Los efectos del movimiento telúrico se percibieron con especial fuerza en la Gran Caracas y en sectores de Colombia. Los antecedentes técnicos muestran que no es un evento aislado: en septiembre de 2025 ya se había registrado otra secuencia doble (magnitudes 6,2 y 6,3) en la misma región, y desde 1900 se contabilizan cinco terremotos mayores a magnitud 7 en la costa norte venezolana.Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón recuerdan que, al no ser posible predecir con precisión la ocurrencia de los terremotos, las herramientas fundamentales para mitigar el impacto de estas ramificaciones geológicas siguen siendo el monitoreo sismológico riguroso, la prevención y el desarrollo de infraestructuras sismorresistentes.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista y un editor.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










