El expresidente de Bolivia Luis Arce negó este jueves estar involucrado en el supuesto "tráfico de influencias" del que se acusa al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por su presunta influencia en Bolivia a favor de la empresa peruana Grupo Gloria. El informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional apunta que el exlíder socialista recibió 200.000 euros entre 2024 y 2025 como "contraprestación económica" del conglomerado para mediar con la administración boliviana por causas judiciales que tenía abiertas en este país.PublicidadEn una publicación en sus redes sociales, Arce ha negado haber estado "involucrado en ningún tráfico de influencias que haya favorecido a Soboce (Sociedad Boliviana de Cemento) o alguna otra empresa privada". El exmandatario se encuentra en prisión preventiva desde diciembre por desvío de fondos durante su etapa como ministro de Economía. Asimismo, ha afirmado que su relación con el expresidente español se circunscribe al ámbito institucional y político. Según ha explicado, "las últimas conversaciones" que mantuvo con Zapatero fueron en el marco "de los esfuerzos realizados por miembros del Grupo de Puebla para mediar en la crisis interna" por la que atravesaba el Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones de 2025. "No se trató ningún litigio judicial de Soboce", ha zanjado Arce, que también ha indicado después que desconoce la agenda que mantuvo Zapatero en Sucre, la capital de Bolivia.El exmandatario latinoamericano ha respondido de esta manera al informe de la UDEF que se conoció este miércoles sobre el caso Plus Ultra. En él se intervinieron decenas de conversaciones entre Zapatero y su secretaria, Gertrudis Alcázar, donde el exdirigente socialista le indicó cuestiones como que "hay que hablar con el presidente de Bolivia", en ese momento Luis Arce. En el informe sostiene que Rodríguez Zapatero participó en una "dinámica de intermediación e influencias" con autoridades de Bolivia orientada a "beneficiar los intereses" del grupo empresarial peruano Gloria, "mediando una contraprestación económica de 200.000 euros". PublicidadLa cementera Soboce mantiene desde 2010 una disputa legal con la estatal Fábrica Nacional de Cementos (Fancesa) por la tenencia de acciones que permitirían a la primera empresa ampliar sus plantas regionales, lo que fue denunciado por la segunda como un caso de presunta competencia desleal. Desde 2014, el caso involucró también al grupo peruano Gloria, actual accionista mayoritario de Soboce, que reclama una compensación por la reversión de esas acciones y mantiene litigios contra el Estado boliviano.Al respecto, Arce aclaró que la disputa entre Soboce y el Grupo Gloria ante el Estado boliviano "no se generó durante su Gobierno". También recordó que en 2025 una resolución judicial concedió una tutela a favor de la primera, aunque esta fue impugnada por la Procuraduría General del Estado (PGE) ese mismo año. Indicó, asimismo, que el caso está actualmente en revisión ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) desde julio de 2025, "y aún continúa sin sentencia".Los investigadores señalan que Ana María Ospina, directiva del Grupo Gloria, tuvo una participación activa en la suscripción del contrato entre Zapatero y la sociedad supuestamente instrumental. Asimismo, sitúan como intermediaria en el proceso a Carmen Almendras, que fue embajadora de Bolivia en España entre 2007 y 2015. Sobre esta última, Arce ha aclarado que no integró ningún cargo en su etapa al frente de la Presidencia de Bolivia. Así desmarca dichos nombres de su vinculación atribuida al caso Plus Ultra. PublicidadPor ello, el expresidente boliviano ha exigido que la investigación se lleve a cabo siguiendo "la obligación legal" de ser "imparcial, objetiva y que respete la presunción de inocencia". Además, ha mostrado la plena disposición de "cualquier autoridad judicial" para colaborar en esta investigación y cualquier otra.
El expresidente boliviano Arce niega los vínculos con el supuesto tráfico de influencias de Zapatero
Luis Arce asegura que la relación que mantuvo con el expresidente español fue "institucional y política", por lo que "desconoce" la agenda que mantuvo después en Sucre (Bolivia)...










