Tras asegurar su clasificación para los dieciseisavos gracias a sus dos goles ante Senegal (3-2), la estrella de Noruega, Erling Haaland, restó importancia al duelo de titanes con Kylian Mbappé que vivirá esta tarde en Foxborough, a las afueras de Boston. Francia, una de las selecciones favoritas, “probablemente nos ganará, probablemente ganará el torneo”, dijo en zona mixta: “Ya estamos clasificados, lo logramos, lo cual es increíble”.Para la selección liderada por el punta del Manchester City, pretendido por los principales clubs de Europa, pasar la fase de grupos en segunda posición ya es un premio. Esta es tan solo su cuarta participación en la Copa del Mundo y hay que retroceder 28 años, hasta Francia 1998, para encontrar la última vez que formaron parte de la mayor competición deportiva del mundo.A Francia le vale el empate para pasar primera, en un partido bajo riesgo de tormenta eléctricaEl partido de esta tarde, a las 21h en horario español, decidirá quién se lleva la primera plaza del grupo y allana su camino en la fase eliminatoria. Francia y Noruega están empatados a seis puntos después de dos grandes actuaciones contra Irak y Senegal, partidos en los que Haaland y Mbappé marcaron dos dobletes. Ambos compiten por el disputado pichichi, que en estos momentos conserva el veterano Leo Messi con cinco goles en sus dos primeros partidos. Tras verse las caras en seis ocasiones a nivel de clubes, será la primera vez que ambos goleadores se enfrentan con sus selecciones.A Les Bleus les vale el empate para pasar primeros de grupo, gracias a la diferencia de goles. Su seleccionador, Didier Deschamps, se perderá el partido por la muerte de su madre, tras la que ha decidido volver a Francia para asistir a su funeral. Sí estará en el césped su potente arsenal, en el que hay, al menos, tres candidatos al Balón de Oro: Mbappé, Michael Olise y el actual vencedor, Ousmane Dembelé. Aunque es probable que haya rotaciones, asegurada la clasificación, también es de esperar que todos ellos acaben teniendo minutos. Sin embargo, su lista de estrellas no termina ahí: Bradley Barcola y Désiré Doué aportan técnica y velocidad por las bandas, mientras que Ryan Cherki es un suplente de lujo para Olise.Los Vikingos, cuya afición ya se ha convertido en una de las más icónicas y entregadas del Mundial, también cuentan con talento contrastado. Especialmente en la delantera, donde el atlético Alexander Sorloth acompaña a Haaland en doble punta de ataque. Martin Odegard, capitán del Arsenal y la selección, viene de una temporada complicada por dos lesiones en el hombro y la rodilla, pero se ha lucido en los dos primeros partidos de esta competición, con una asistencia en cada uno.Lee tambiénNoruega ha logrado un juego entretenido, con transiciones rápidas y agresivas, pero en su partido con Senegal tuvo que replegarse más y expuso sus vulnerabilidades en defensa. El partido contra Francia se presenta como un reto de primer nivel en el que, pese a las bajas expectativas mostradas por Haaland, la selección dirigida por Stale Solbakken aspira a dar la sorpresa mundialista.En Boston, desde donde salen los trenes a 80 dólares hacia su suburbio, Foxborough, la ciudad vive este mes el ambiente mundialista. Se han llenado los hoteles y muchos bares del centro, incluso barcos en el puerto, han habilitado pantallas gigantes para seguir todos y cada uno de los partidos de la competición. Ya se han ido los escoceses, que según el relato de algunos baristas agotaron las existencias de cerveza. También, los ghaneses e ingleses, cuyas selecciones empataron el lunes en el estadio Gillette, de los New Englant Patriots de fútbol americano, y ayer la capital comenzó a llenarse de camisetas azules y rojas.En el hotel Four Seasons, donde se concentra la selección francesa desde el comienzo del mundial, decenas de aficionados y curiosos esperaban por la mañana la salida de sus ídolos. Seguidores franceses y noruegos, miembros del staff de la federación francesa, del personal de seguridad del hotel y periodistas mataron el tiempo dando toques a un balón junto a la valla de protección.Aficionados dan toques con un balón a las puertas del hotel Four Seasons de BostonJavier de la SotillaPatrick, un parisino de 23 años que vive en Boston, llevaba una camiseta de Zinedine Zidane y contaba lo afortunado que se siente de poder asistir, por primera vez en su vida, a un partido de su selección. “En Qatar, nos quedamos a las puertas, pero ahora tenemos un equipo imparable”, afirmó, recordando la final que perdió en el 2022 la Francia de Mbappé contra la Argentina de Messi. Su optimismo respecto a esta edición contenía, también, un toque de cautela: “Nos puede jugar una mala pasada la etiqueta de favoritos. En un Mundial, puede pasar cualquier cosa. Incluso Noruega nos puede ganar: jugadores como Haaland pueden cambiar partidos y ganar mundiales”.Hay otro factor que puede alterar el desempeño de los favoritos: el atmosférico. Para este viernes, se prevé que una línea de tormentas eléctricas avance por la tarde, al final del partido, hacia Foxborough. Si se detecta un rayo en un radio de ocho millas del estadio, el partido de suspenderá temporalmente según la normativa, como ya le ocurrió a Francia contra Irak en Filadelfia. Como aquel, el estadio a las afueras de Boston no está cubierto, así que es posible que la pausa por la tormenta, así como las pausas de hidratación, terminen por alterar el ritmo de un partido que se prevé intenso.
Haaland y Mbappé se baten a duelo por la primera plaza del grupo
Los máximos goleadores de Noruega y Francia, con cuatro goles cada uno, se enfrentarán esta tarde por primera vez en un partido de selecciones










