Esta semana, parecía que el tráfico en el estrecho de Ormuz se estaba normalizando. Entre 70 y 80 barcos habían cruzado hasta el pasado miércoles y el precio del petróleo volvía a ser casi el mismo que antes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. La sensación de estabilidad duró poco. Este jueves, Teherán atacó un buque con bandera de Singapur en el estrecho, poniendo a prueba una vez más el acuerdo firmado con Estados Unidos para cesar las hostilidades y rebarir la ruta marítima. El ataque iraní no dejó víctimas, pero sí consecuencias: los precios del petróleo se dispararon y el crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, subió más del 2%, hasta alcanzar los 75 dólares por barril. Las informaciones difundidas por funcionarios estadounidenses a medios como The Wall Street Journal apuntan que la ofensiva tuvo lugar después de que la Organización Marítima Internacional (OMI) comunicara a los transportistas que estaba coordinando una ruta de evacuación para los cientos de buques que aún permanecen varados en el Golfo Pérsico. Esta operación habría sido pactada en colaboración con Irán, Omán, Estados Unidos y otros estados. Sin embargo, poco después del anuncio, la Guardia Revolucionaria iraní advertía que los buques debían coordinarse con su armada y que no debían tomar una ruta alternativa. "Esta ruta es inaceptable y extremadamente peligrosa", declaró la Armada de la Guardia Revolucionaria. "Advertimos a todos los buques que se abstengan estrictamente de cualquier movimiento fuera de las rutas designadas", añadió. TE PUEDE INTERESAR Un funcionario iraní, que habló a The New York Times bajo condición de anonimato, dijo que el hecho de que Omán ofreciera una ruta alternativa a los buques para transitar por el estrecho había enfadado a Irán y socavado su control sobre el paso, por lo que había decidido tomar medidas. Horas después del ataque, la OMI anunciaba la suspensión de la operación de evacuación. Arsenio Domínguez, secretario general de la organización, declaró que la suspensión tenía como objetivo "reconfirmar que se mantienen las garantías de seguridad necesarias para los buques incluidos en nuestra lista de evacuación y para todos los que se encuentran en la región". Nueva piedra en el camino hacia la paz Este nuevo capítulo del conflicto ha tenido lugar pocos días después del "memorando de entendimiento" firmado por Donald Trump y las autoridades de Teherán después de meses de arduas negociaciones. El acuerdo preliminar incluye la reapertura de Ormuz durante 60 días, un periodo en el que Irán debe hacer todo lo posible para garantizar el paso seguro de los barcos comerciales. A cambio, EEUU levantaba esta semana las sanciones a las ventas de petróleo iraní y permitió a Teherán vender su crudo en dólares por primera vez en décadas. Este nuevo ataque en el estrecho tendrá consecuencias en la segunda fase de las negociaciones sobre el control del estrecho y el programa nuclear iraní, pero la Casa Blanca no se ha pronunciado. El secretario de Estado, Marco Rubio, se reunió el jueves con líderes árabes del Golfo en Bahréin para intentar disipar sus preocupaciones en materia de seguridad. La escalada de este jueves no ha sido la primera desde que firmó el pacto preliminar. Durante el fin de semana, Irán declaró nuevamente cerrado el estrecho como consecuencia de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en el Líbano. El cese de estos combates es un requisito del acuerdo para poner fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán. Hasta el momento, el régimen no ha confirmado oficialmente la apertura del canal. Sin embargo, el país tampoco había atacado buques mercantes que transitan por el estrecho desde el 12 de junio, cuando un petrolero fue atacado días antes de que Estados Unidos firmara el acuerdo con Irán para reabrir el canal. Esta semana, parecía que el tráfico en el estrecho de Ormuz se estaba normalizando. Entre 70 y 80 barcos habían cruzado hasta el pasado miércoles y el precio del petróleo volvía a ser casi el mismo que antes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. La sensación de estabilidad duró poco. Este jueves, Teherán atacó un buque con bandera de Singapur en el estrecho, poniendo a prueba una vez más el acuerdo firmado con Estados Unidos para cesar las hostilidades y rebarir la ruta marítima.
Irán ataca un barco en el estrecho de Ormuz y pone a prueba el acuerdo de paz con Trump
El ataque ha tenido lugar después de que la Organización Marítima Internacional anunciara una ruta de evacuación para los barcos varados












