Los cinco integrantes de la banda riojana Oslo Ovnis correrán este sábado los casi 200 kilómetros que separan su local de ensayo en Ábalos y Aranda de Duero. Alrededor de una maratón por persona que se realizará en modalidad de relevos. Una “locura”, como reconocen, que esperan con muchas ganas porque con ella quieren dar un mensaje de superación, agradecimiento a la sanidad pública y solidaridad.
La promesa de cumplir este reto surgió hace justo un año en la habitación de un hospital. Aitor, el batería de la banda, fue diagnosticado por sorpresa con una cardiopatía congénita asintomática en una visita rutinaria al médico. “Me operaron a corazón abierto en junio del año pasado. Cuando mis compañeros vinieron a visitarme a la UCI, todavía medio anestesiado, les solté: 'Chavales, si el año que viene tocamos en el Sonorama, nos vamos corriendo desde el local hasta Aranda para celebrar que todo ha salido bien'”, recuerda Aitor.
Operación a corazón abierto y un grave trombo
No era el primer susto médico del grupo. Poco antes, Israel, el cantante y médico de profesión, pasó por el hospital tras sufrir un grave trombo en el brazo que obligó a extirparle una costilla. “Parecía que nos había mirado un tuerto, así que este reto es la manera de celebrar que estamos vivos y con salud”, apunta el guitarrista Kevin Las Heras. Recuerda que la intervención de Aitor supuso un shock para este grupo en activo desde hace diez años, les obligó a parar durante casi un año en pleno momento frenético de conciertos y este golpe les convenció rápidamente de que “había que dar gracias a la vida” de que todo estaba bien.








