Tiene 72 años, llevaba cuatro décadas sin conducir y ha vuelto a la autoescuela. Es una de las nuevas alumnas de las clases de reciclaje de un centro de educación vial de Albacete. "Su marido, que era el que conducía en su casa, sufre Alzheimer en una fase grave y, aunque viven en la capital, necesitan el coche para ir a un chalet que tienen a unos 10 kilómetros, en el que suelen pasar el verano", explica a El Confidencial la directora del centro. En los últimos años, "siempre llevamos algún caso de este tipo", añade. Hasta las clases de reciclaje de las autoescuelas llegan cada vez más mujeres mayores, que empezaron sus vidas sacándose el carnet y, tras un parón, vuelven a la carretera. "Porque he visto la papeleta: mis hijos te dicen, 'nosotros te llevamos', y cuando llega el momento: 'es que he quedado…'", afirma Almudena* [nombre modificado], de 76 años, que, tras 16 años sin conducir, desde que se jubiló, se apuntó a clases antes del verano. A su marido le han recomendado que no conduzca por motivos de salud. 1,2 millones de españolas de +65 años tienen coche El número de mujeres con carnet de conducir en España ha aumentado considerablemente en las últimas tres décadas. Si en 1990, de los 16,3 millones de españoles con carnet de conducir, un 70,5% eran hombres (11,5 millones) y solo un 29,4%, mujeres (4,8 millones). En la actualidad, de los 28 millones de carnets, 15.9 millones son de hombres (56,7%) y 12.2 millones de mujeres (43,5%), según la Dirección General de Tráfico (DGT). Pero sacarse el carnet no siempre es sinónimo de conducir a diario. Un dato que permite estimar el número de conductoras habituales es el de tenencia de un vehículo. Entonces, la cifra baja. Apenas el 30% de los turismos de España los poseen mujeres, quienes representan el 26% del total de conductores habituales de vehículos a motor –coches, motos, furgonetas y autobuses—, según Estamos Seguros, una iniciativa de la patronal de aseguradoras de España, UNESPA, a partir de datos de las pólizas de seguro de 2023. Puesto que el denominado 'primer conductor' suele ser el propietario del vehículo, explica el informe, hay 8,4 millones de mujeres que son titulares del contrato de seguro de un vehículo en España y, por tanto, de conductoras habituales. El triple de mujeres de +65 con coche que en 2011 La franja de mayores de 65 es en la que más ha aumentado el número de mujeres con un vehículo propio en una década –la cifra se ha triplicado—, pasando de las 336.188 de 2010 a las 1,12 millones, en 2023. Las siguen las de entre 61 y 65 años, con 823.862 vehículos a su nombre frente a los 334.940 de 2010. Mientras, se observa una pérdida de interés por tener coche entre todos los jóvenes, tanto hombres como mujeres, lo que puede atribuirse a mayores alternativas de movilidad –transporte público, patinetes, bicis compartidas, VCT, coches de alquiler por minuto— así como a su coste. Estos datos "son reflejo de los cambios socioeconómicos vividos por España en las últimas décadas", especifica el informe de UNESPA. Explican que las conductoras mayores de hoy son las mujeres de mediana edad de los años 80, 90 y primeros 2000; las que han trabajado fuera de casa, han tenido sus ingresos y "el deseo o necesidad de un vehículo a su nombre". Es el caso de Almudena, que se sacó el carnet de conducir el año que aprobó una oposición y empezó a trabajar. Era 1969, acababa de cumplir los 20 años y "no quería ser menos que mis hermanos". En su casa, había un coche –un Seat 600—, pero solo se lo dejaban a los varones, así que "el carnet se quedó en la mesilla, hasta que me casé". Fue cuando nació su primer hijo, cuando empezó a conducir, "para ir al trabajo, por si al niño le pasaba algo, llegar en un plis-plas". En los trayectos más largos, conducía su marido. "En 50 años, solo se ha montado conmigo dos veces: una, se sentía mal y la otra, porque tuve que llevarlo al hospital", cuestiona. "El hecho de que las mujeres y las madres tengan desplazamientos más frecuentes y cortos que sus maridos y padres sugiere que su movilidad se concentra más en torno al hogar", explica Daphne Spain, en el estudio 'Corre, no camines: Cómo el transporte Complica el malabarismo de las mujeres' de la Universidad de Virginia. El patrón se repite en otros países de Europa. En busca de independencia y movilidad "La falta de confianza" es una característica común entre las conductoras de más de 65 años que llegan a las clases de reciclaje gratuitas del Programa de Actualización de Conducción para Conductores Mayores de la aseguradora eslovena Zavarovalnica Triglav y la asociación nacional de automóviles de Eslovenia (AMZS), en las que, en cuatro años, han participado más de 1.900 conductores mayores de Eslovenia. Puesto que en muchos hogares eslovenos el hombre era el conductor habitual, "algunas mujeres llegan a la edad de jubilación con un permiso válido, pero menos experiencia al volante y, quizás lo más importante, menos confianza al volante", explica a El Confidencial, Ana Cergolj Kebler, directora de Marketing de Zavarovalnica Triglav. TE PUEDE INTERESAR Durante la Gira Nacional de Movilidad de este programa esloveno se evalúan las habilidades de los conductores y se realiza una prueba con simulador. En función de su desempeño, el 37 % de las mujeres y el 34 % de los hombres habrían aprobado el examen de conducir. Sin embargo, solo el 12 % de los hombres mayores dijo haber perdido confianza al volante, frente al 25 % de las mujeres. Y "mantener la confianza es tan importante como mantener las habilidades de conducción", especifica Kebler. Dice que no se trata de animar a la gente a conducir sin capacidades, "sino en garantizar que conductores competentes no renuncien innecesariamente a una fuente fundamental de independencia, movilidad e inclusión social". En Francia, las mujeres dejan de conducir antes En Francia, la proporción de mujeres (47%) y hombres (53%) con carnet de conducir se acerca a la paridad y un 44% de las usuarias principales de vehículos son mujeres, según el estudio anual Parc Auto. Sin embargo, "las mujeres dejan de conducir, o limitan sus viajes, antes que los hombres", explica a El Confidencial la investigadora francesa Angèle Brachet, especializada en movilidad y envejecimiento. De media, las francesas dejan de conducir a los 79 años y los franceses a los 82 años, según datos de la Sociedad Francesa de Geriatría y Gerontología. TE PUEDE INTERESAR Brachet, quien para su tesis doctoral estudió la movilidad para ir a la compra de los mayores de 70 años que viven en zonas poco pobladas de Francia, entre 2020 y 2023, explica que, después de jubilarse, algunas mujeres casadas "apenas conducen, ya que lo hacen sus maridos" y esto deriva en la pérdida de habilidades y miedo al volante; mayor dependencia –"limitan sus salidas para no exigir demasiado a sus maridos", puntualiza— y más inmovilidad tras la viudez. De las 46 mujeres que entrevistó para su investigación, tan solo dos que habían dejado de conducir, "estaban considerando volver a hacerlo, porque sus parejas no podían". Estas mostraron inquietud por ello. Sin embargo, una mayoría de las entrevistadas seguían siendo las responsables de ir a hacer la compra y las actividades de la llamada "movilidad doméstica", aunque habían adaptado sus hábitos a viajes más cortos y distintos horarios. Entre las mujeres que ya no conducían, observó "cierto grado de cooperación durante los viajes largos en coche". Como en el caso de una mujer cuyo marido tenía graves problemas de visión: "Él seguía conduciendo, y ella leía las señales y describía la carretera". Doble de sexagenarias con carné en Italia que en 2010 En Italia, uno de los países más dependientes del automóvil del continente –el transporte público apenas representa el 17,6% de los viajes en zonas urbanas y el 5% en zonas rurales— y, donde en 2025, había 41,8 millones de turismos –unos 709 coches por cada 1.000 habitantes— renunciar totalmente a conducir, para muchos mayores es inviable. Hay casi un millón de conductores italianos de más de 80 años. En 2025, el 54,27 % de los carnets de conducir de Italia eran de hombres y el 45,73 % de mujeres, según datos del Ministerio de Infraestructura y Transporte de Italia. Entre los mayores, hay 1,7 millones de hombres y 1,4 millones de mujeres entre los 65 y 69 años que tienen permiso de conducir y 1,4 millones de hombres y 1,12 millones de mujeres, entre los 70 y 74 años. La brecha en Italia también se ha reducido desde 2010, cuando había el doble de hombres (1,2 millones) que de mujeres (625.726) entre los 65 y 69 años con carnet. "Mantente móvil, sigue siendo móvil" es el lema de los cursos de reciclaje para mayores de 60 años del club automovilístico ÖAMTC en Austria, donde fuera de las zonas urbanas, el coche es indispensable para hacer la compra, ir al médico o mantener la vida social. El número de austriacas mayores que conducen habitualmente se ha multiplicado en los últimos años. "El fenómeno existe, sin duda", afirma Christian Gratzer, responsable de comunicación de la organización austriaca Movilidad con Futuro (VCÖ), aunque dice que su magnitud es difícil de cuantificar estadísticamente. En 2025, 4,5 millones de austriacos tenían un coche. De estos, unos 424.000 eran de mujeres de más de 65 años, y unos 654.000 de hombres de la misma edad, según la Oficina Nacional de Estadística de Austria. Y, puesto que los mayores son especialmente vulnerables en los accidentes –el 26% de los fallecidos en accidentes en España, en 2023, tenían más de 65 años según Fundación Mapfre—, la clave está en, el aprendizaje continuo; mantener la confianza mediante la práctica y ayudar a preservar la movilidad en lugar de restringirla, asegura Kebler. "El debate no debería comenzar con la pregunta: '¿Cuándo deberían dejar de conducir las personas mayores?', sino con: '¿Cómo podemos ayudarlas a conducir de forma segura durante el mayor tiempo posible?', concluye.