Los hermanos crecieron a la vez dentro del mismo vientre materno. Cuando la madre tuvo al fin los mellizos en brazos, comprob� que estaban sanos y completos: los dedos de las manos, s�; los de los pies, s�; los ojos; las orejas; su intacta genitalidad, tambi�n.Ni�a.Ni�o.O eso parec�a a simple vista, vaya.Solo que fue como si la naturaleza hubiese decidido mezclar las dos buenas noticias.De tal manera que crecieron, comenzaron a dar sus primeros pasos y sus primeras palabras y lleg� el momento de los juegos infantiles: el chico solo quer�a jugar con mu�ecas y cocinas; la chica lo hac�a con pistolas de pl�stico y balones.�l hoy es un ella.Ella hoy es un �l.Esta es la historia de dos ni�os que crecieron pensando que los Reyes Magos eran un completo desastre porque siempre se confund�an con los regalos que les ped�an en las cartas.Para saber m�sEsta es la historia de los hermanos guineanos Cachina Esap�, un hermano y una hermana mellizos de 30 a�os que hicieron su conversi�n transexual a la inversa.El beb� que naci� ni�a y jugaba a pegar tiros acab� siendo un hombre.El beb� que naci� ni�o y solo quer�a una Barbie hoy es una mujer.Esta es una historia de amor, pero sobre todo de amor propio.(...)Hoy Rusly es una mujer que vive en Madrid desde 2022 con tarjeta de residencia.Hoy Jota es un hombre que sigue en Malabo (Guinea).Rusly y Jota.Jota y Rusly.Entre el hermano y la hermana, hay 4.200 kil�metros de distancia, pero alguna at�vica ligaz�n deben de generar los nueve meses en el seno de una madre porque el uno te habla de la otra -y la otra te habla del uno- como si todav�a compartiesen habitaci�n, juguetes equivocados, el sal�n del hogar, la memoria.Habla Rusly: "Mam� era ama de casa y pap� era carpintero. Recuerdo el olor a viruta y el del barniz, me acuerdo de cuando pap� nos pon�a a lijar... Eran superbuenos y superprotectores con nosotros... En la tele, crecimos viendo Los Lunnies, el Coraz�n, coraz�n de Anne Igartiburu, Cantinflas, cosas as�... Recuerdo tambi�n que, como yo era el ni�o, en Navidades siempre me tra�an pistolitas. Hasta que un d�a, a los seis a�os, me puse a llorar y entonces creo que mi padre comprendi�: le dio a mi madre dinero para que me fuera a comprar dos mu�ecas. Eran rubias. Con dos coletas. No las olvido".Rusly, en la actualidad, fotografiada en Madrid.�NGEL NAVARRETEHabla Jota: "Cuando a mi madre le dijeron que ven�amos dos en el mismo embarazo, ella se puso muy contenta, pero lo que m�s deseaba en el mundo era un ni�o y quien primero sal� fui yo... Ella quer�a un ni�o y en cambio me vio a m� primero, que nac� ni�a. Esa decepci�n. Entonces no sab�a que, en realidad, se ten�a que haber puesto muy contenta porque yo acabar�a siendo su ni�o. �Que pas� dentro de ese �tero para que sali�ramos cambiados, eh? Porque yo ten�a que ser Rusly y Rusly ten�a que ser Jota. As� que siempre fuimos una pi�a. En todo. Nos comprend�amos. Pensamos que los Reyes siempre se confund�an de regalos. Yo le daba a Rusly las cocinitas y los vestidos y ella me daba a m� los camiones, las armas de juguete y los Airgam Boys"."Las terapias de 'curaci�n' de la transexualidad en nuestro pa�s incluyen comer hierbas alucin�genas y ba�arte en sangre de gallinas"Un buen lugar aquella casa, como una madriguera segura y caliente.De puertas adentro, la hija con cuerpo de ni�o confeccionaba la ropa para sus mu�ecas, se pon�a pelucas de la madre, turbantes. De puertas adentro, el hijo con cuerpo de ni�a romp�a jarrones a balonazos.Hasta que hubo que salir ah� fuera.En el colegio, a Rusly la obligaban a lucir el pelo corto y a vestir pantal�n y corbata. En aquellas aulas, Jota ten�a que llevar trenzas y un vestidito que le imped�a chutar la pelota como sol�a.De tal manera que all� asomaba otra paradoja: salir al exterior era como entrar en una jaula y estarse quieto en casa era vivir en gozosa libertad.-�Qui�n es el chico y qui�n es la chica? -le preguntaban a su padre en la calle sobre los mellizos.Y �l sonre�a y dejaba que contestaran ellos dos.(...)Y qu� responderles a esos que preguntaban.En el colegio a Rusly la llamaban "la chica chico".Una maestra le pegaba porque dec�a que no lloraba como los ni�os.Otra profesora le reprochaba que ten�a letra de ni�a.Unos compa�eros la encerraron en el ba�o media hora.Y Jota -que ten�a algo de mejor suerte- se encend�a como una antorcha lleno de ira para defender a su hermana.Habla Rusly: "Debido al acoso escolar, al final mis padres me tuvieron que sacar de aquel colegio adventista y llevarme con las monjas al Mar�a Auxiliadora. En la adolescencia, la cosa se empez� a complicar. A mi padre le preguntaban: '�Por qu� tu ni�o no es normal o por qu� esa hija tuya juega tanto al f�tbol?'. Y mi padre se encog�a de hombros: 'Pues es que deben de haberse intercambiado en el vientre'... Tambi�n me preguntaban a m�, me preguntaban qu� quieres ser de mayor. Yo les contestaba una cosa: mujer".Habla Jota: "A los nueve a�os ten�a un sue�o: sal�a yo en mi casa con mi mujer. Con hijos. En familia. Viajamos. So�aba eso. Aunque la realidad era otra cosa... Rusly era la que me daba fuerzas... Me centraba en estudiar mucho, era un empoll�n, y en cuidarla en el colegio. Pero la homofobia estaba all�: por llevar zapatillas, por la forma de comportarme. Me llamaban bollera o marimacho, pero a m� me daba igual... Mi objetivo era ser un h�roe protegi�ndola".Y de alguna manera lo fue.Si Rusly comenz� a trabajar desde muy joven en la hosteler�a, como peluquera, pintando u�as, haciendo trenzas o en una florister�a ("en todas partes me hac�an sentir que ten�a que dar las gracias por tener trabajo siendo trans"); Jota terminar�a cursando estudios de Electricidad.Los hermanos quedaban como si estuviesen unidos por una suerte de cord�n umbilical, se proteg�an mutuamente. En aquel mundo tan tenebroso, se daban a luz.Unos enfermos, eso eran a ojos de la gente.Para su padre y su madre ser�an los mejores hijos del mundo, pero para la sociedad eran unos malditos enfermos.Habla Rusly: "Muchos padres echan a la calle a sus hijos trans o los llevan a terapias de conversi�n en iglesias o en las llamadas casas de sanaci�n. La curaci�n es con ayunos, oraciones constantes para quitarte el demonio... Muchas de estar terapias acaban con abusos sexuales de los religiosos. Te llevan a un pueblo con un m�dico tradicional para que comas hierbas alucin�genas o te ba�es con la sangre de gallinas sacrificadas. Es as� como expulsan el esp�ritu de la transexualidad de tu cuerpo".Habla Jota: "Un d�a se lo dije a mi madre: 'Mam�, a m� me gustan las mujeres, entiendo que no es f�cil para ti... Porque quiz�s ten�as la esperanza de tener nietos. O, a lo mejor, esperabas que Rusly fuese un hombre y yo una mujer... Pero es lo que quiero: ser var�n. Y as� me siento'. Lo vi en sus ojos. Me dijo: 'Vale, si es lo que quieres, hijo, a m� me parece bien. No ser� f�cil. Pero soy vuestra madre y quiero vuestra felicidad'. Ese d�a me sent� muy aliviado".(...)Los ojos de Rusty han visto cosas que nadie deber�a ver.Los o�dos de Rusty han escuchado historias que ning�n ser humano deber�a protagonizar.Lo hizo desde 2016, mientras estuvo al tim�n de una ONG llamada Somos Parte del Mundo, el primer colectivo guineano que trabajaba por la comunidad arcoiris."[En Guinea] hay hombres que penetran analmente a mujeres 'trans' y gays porque tienen la creencia de que, as�, se quedan con su masculinidad"Rusly, hermana de Jota y t�cnica de la asociaci�n MigrantiaLo que no deber�a de ver ni de escuchar: "Gente transexual muerta bajo unas escaleras". "Familias obligadas a que su hijo trans deje embarazada a una mujer como modo de compensar el deshonor". Ni�os como ella que dejan de ir a clase porque sus padres prefieren no llevarlos. Ni�as de 12 a�os que ofrecen su cuerpo solo para comer. "Hombres poderosos que penetran analmente a mujeres 'trans' y gays porque tienen la creencia de que, as�, se quedan con su [mermada] masculinidad". Cad�veres de personas queer que nadie quiere y que su asociaci�n se encargaba de dar sepultura. "Un sistema -dice- ideado para exterminarnos".Jota, en la actualidad, en Malabo (Guinea).FOTO CEDIDAAquel d�a, Rusly tom� la decisi�n de que abandonar�a Guinea Ecuatorial para no regresar en mucho tiempo. Pero, antes, quiso ir a visitar a su padre -ya viudo- para despedirse de �l.Entonces, el pa�s estaba sumido en la crisis mundial de la pandemia del coronavirus y hab�a controles por todas partes. Tambi�n en el barco en que viajaba Rusly.-Hagan una fila de varones ac� y una de mujeres all� -orden� el agente a los viajeros."Yo empec� a angustiarme. Me preguntaba: '�D�nde me pongo ahora?'. No sab�a qu� hacer. Me puse en las filas de las mujeres... Pero un vecino que me conoc�a me delat�. 'Ella es un hombre', dijo. Y el agente vino hacia m�...".De tal manera que tuvo lugar la siguiente conversaci�n.-Deme la documentaci�n.-No es necesario. Dime qu� ves.-No me vaciles. La documentaci�n.-�Ves un hombre o ves una mujer?-Documentaci�n.-Dime qu� ves.-Si no me respondes ahora mismo, te desnudamos para ver lo que eres...(...)Desde aquella escena definitiva, han pasado cinco a�os. Rusly vive en Madrid, es autora del cuento familiar Adivina qui�n soy yo y trabaja como t�cnica de igualdad en Migrantia, asociaci�n sin �nimo de lucro que ayuda a los migrantes homosexuales y transexuales, y Jota lo hace tambi�n como t�cnico, solo que t�cnico electricista.Cuando hablan -y lo hacen a diario-, recuerdan el olor a las virutas de la carpinter�a, el aroma infantil del barniz, el tambi�n esa sonrisa radiante de mam� en su primer D�a del Orgullo."Aquel d�a, Rusly iba al frente con un vestido blanco y unos tacones. Yo iba con chaqueta y pantal�n. Mam� nos acompa�� y nos apoy�", nos cuenta el hijo desde �frica. "La gente dec�a: 'Mira, al menos hay una madre que viene aqu�. Una que quiere a sus hijos'".Hoy, cuando cierran los ojos, los hermanos se imaginan un final de pel�cula para ambos, algo parecido a la sensaci�n de libertad de Cadena Perpetua cuando Morgan Freeman sale por fin de la c�rcel eterna, sigue las indicaciones, va a un lugar acordado en mitad del campo, recoge una carta y algo de dinero que le han dejado en una caja de hojalata y, finalmente, viaja hasta un pueblo paradis�aco llamado Zihuatanejo para reunirse con su amigo y, as�, volver a empezar.Dice Jota: "Mi hermana es mi vida. La admiro por su valent�a. Estar�a dispuesto a morir por ella. S� que acabaremos viviendo juntos".Dice Rusly: "Lo que quiero es envejecer al lado de mi hermano".Dice Jota: "Hay momentos de depresi�n y des�nimo, pero salgo adelante. Uno se debe querer para querer a otros. La lucha es conmigo mismo. Yo soy mi propia competencia".Dice Rusly: "Mi lucha ha sido por Jota, para que sepa que hay un mundo donde �l puede existir. Mi hermano me ha dado fuerza. Lucho en una guerra, pero lo hago con dos armas, y eso me da el doble de capacidad para matar al enemigo".