Actualizado Viernes,

junio

02:07La preocupaci�n por el futuro de las pensiones se ha consolidado como una de las grandes inquietudes econ�micas de la sociedad espa�ola. Las noticias que llegan de los vecinos europeos son inquietantes -Alemania, sin ir m�s lejos, va a establecer una pensi�n privada obligatoria y a vincular la edad de jubilaci�n a la esperanza de vida- y aunque aqu� el Gobierno asegura que las reformas puestas en marcha ser�n suficientes para garantizar la sostenibilidad del sistema, en el �mbito t�cnico y acad�mico circulan informes que arrojan importantes dudas sobre esa conclusi�n y suscitan preocupaci�n. Por mencionar solo un organismo que ha dado la voz de alarma, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha reiterado en numerosas ocasiones que la reforma de Pedro S�nchez -dise�ada por el actual gobernador del Banco de Espa�a, Jos� Luis Escriv�, bajo la tutela de Bruselas, y desplegada en su totalidad por la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz- no garantiza la sostenibilidad del sistema. Y el sentir de una amplia mayor�a de los ciudadanos es que en los pr�ximos a�os las pensiones p�blicas afrontar�n importantes problemas de financiaci�n y que los grandes perjudicados, quienes soportar�n las peores consecuencias, ser�n las generaciones m�s j�venes. As� lo recoge una encuesta sobre pensiones y educaci�n financiera elaborada por la Fundaci�n de las Cajas de Ahorros (Funcas), que revela que un 68% de los espa�oles est� muy o bastante de acuerdo con que el pago de las pensiones se convertir� pronto en un problema importante para la econom�a. Y entre quienes comparten esa preocupaci�n, el 70% considera que los j�venes ser�n los principales perjudicados por esta situaci�n, frente a apenas un 17% que se�ala a los mayores como grandes afectados.La encuesta llevada a cabo por el think tank entre una muestra representativa de 1.127 hombres y mujeres, de nacionalidad espa�ola, de entre 18 y 75 a�os, da fe de la creciente sensaci�n de desequilibrio generacional que se est� instalando en el debate p�blico. Y es que m�s de la mitad de los espa�oles (en concreto, el 56%) considera que los pensionistas disfrutan actualmente de una mejor situaci�n econ�mica que los trabajadores menores de 40 a�os. De hecho, solo uno de cada cuatro encuestados cree que los j�venes est�n en mejor posici�n econ�mica que quienes ya cobran una pensi�n, una percepci�n que alimenta la idea de que las generaciones m�s j�venes no solo afrontan peores condiciones econ�micas en el presente, sino que tambi�n soportar�n en el futuro una parte significativa de los costes derivados del envejecimiento de la poblaci�n y del aumento del gasto en pensiones. Desconfianza en las reformas La encuesta constata tambi�n una notable falta de confianza en las reformas aprobadas durante los �ltimos a�os. Entre la poblaci�n activa, el 79% considera que los cambios realizados hasta ahora no ser�n suficientes para garantizar el cobro de su futura pensi�n de jubilaci�n. Pero hay un dato m�s preocupante si cabe, y es que la desconfianza alcanza su nivel m�s elevado entre las personas de entre 31 y 45 a�os, una generaci�n inmersa en la creaci�n de hogares y familias, donde nueve de cada diez encuestados creen que las reformas actuales resultar�n insuficientes. Y ante esta perspectiva, el 93% de los trabajadores que a�n no se han jubilado da por hecho que el sistema sufrir� nuevas modificaciones antes de que llegue su retiro.Pese a la conciencia generalizada sobre los problemas del sistema, la encuesta muestra una fuerte resistencia social a las principales medidas planteadas para garantizar su sostenibilidad financiera. En concreto, la propuesta que genera mayor oposici�n es la de retrasar progresivamente la edad de jubilaci�n hasta los 70 a�os. El 87% de los encuestados rechaza esta medida y el 70% considera que la actual edad legal de jubilaci�n, situada en 67 a�os, ya es demasiado elevada. Tampoco encuentra respaldo aumentar los a�os de cotizaci�n necesarios para acceder a una pensi�n contributiva, ya que el 73% se muestra contrario a esta posibilidad. Y las medidas destinadas a incrementar los ingresos del sistema tampoco logran mayor�a: el 66% rechaza la creaci�n de un impuesto espec�fico para financiar las pensiones y el 54% se opone a elevar las cotizaciones sociales que pagan trabajadores y empresas. Las dudas sobre la sostenibilidad del sistema se trasladan tambi�n al plano individual, ya que dos de cada tres trabajadores mayores de 30 a�os afirman estar muy o bastante preocupados por la posibilidad de que su futura pensi�n no les permita mantener un nivel de vida c�modo. Y ante la incertidumbre sobre el futuro del sistema p�blico, una mayor�a de los espa�oles considera razonable complementar la jubilaci�n mediante inversiones o ahorro privado. As� lo cree el 59% de los trabajadores, sin embargo, el respaldo a esta estrategia aumenta claramente con el nivel de renta: entre los hogares con ingresos superiores a 3.000 euros mensuales, el apoyo alcanza el 72%, mientras que desciende significativamente entre quienes afirman llegar con dificultades a fin de mes.ContributividadLa �nica v�a de reforma que obtiene un respaldo relativamente amplio es el refuerzo del car�cter contributivo del sistema. En este sentido, el 58% de los espa�oles considera que las pensiones deber�an estar m�s vinculadas a las cotizaciones realizadas durante la vida laboral, frente al 42% que prioriza que las prestaciones garanticen un nivel de vida suficiente con independencia de lo aportado. Este resultado sugiere que, aunque la sociedad rechaza medidas concretas que impliquen mayores costes o sacrificios, s� existe una mayor�a favorable a reforzar la relaci�n entre esfuerzo contributivo y prestaci�n futura.As�, para Funcas, este ser�a el �nico "punto de apoyo" para una eventual reforma. El think tank considera que hay una base suficiente de respaldo social a una reforma que articule mejor la relaci�n entre las prestaciones por jubilaci�n y las cotizaciones efectuadas a la Seguridad Social. "El �xito de una reforma en este sentido solo podr�a residir en un dise�o t�cnico acertado, que, adem�s de mejorar la sostenibilidad financiera de las pensiones, se explique bien a los ciudadanos de todas las generaciones y genere as� la confianza de que, cuando se jubilen, van a contar con prestaciones de la Seguridad Social justas y previsibles", concluye Elisa Chuli�, investigadora de Funcas y responsable de la encuesta.