La reforma del sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) comenzó a transformar el esquema vigente en algunos distritos del país, con la incorporación de talleres privados homologados para realizar los controles obligatorios. Para Andrés Borthagaray, urbanista, el cambio responde a una política de desregulación que busca ampliar la oferta para los automovilistas, aunque plantea nuevos desafíos en materia de control y seguridad vial.

El especialista recordó que en la Ciudad de Buenos Aires el sistema estaba concentrado en pocos centros habilitados. “Había tenido un sistema con siete lugares que concentraban los lugares donde uno podía ir”, señaló. Ahora, a partir de la adhesión de algunos distritos al decreto nacional, se avanzará hacia un esquema más descentralizado, con talleres mecánicos habilitados para realizar las verificaciones.

Según explicó, “se van a homologar talleres mecánicos y van a tener un precio libre para poder hacerlo”, aunque aclaró que todavía resta la apertura del registro y el proceso de inscripción para los establecimientos interesados.

Más opciones para los conductores y nuevos desafíos

Borthagaray destacó que la principal ventaja para los usuarios podría ser una mayor comodidad al momento de realizar el trámite. “Creo que una ventaja que puede tener para los automovilistas es no tener colas y tener un poquito más de opciones”, afirmó.