El norte de Venezuela no es ajeno a los grandes terremotos devastadores. Pero los dos que azotaron la región el miércoles suponen una catástrofe poco habitual: un doble golpe que representa uno de los fenómenos tectónicos más potentes que han sacudido la zona en el último siglo.A las 6.04 p. m. hora local, un temblor de magnitud 7,2 sacudió el poniente de la capital, Caracas; a este le siguió, tan solo 39 segundos después, otro de magnitud 7,5. Los llamados “dobletes” son poco comunes, pero no inexistentes. En septiembre de 2025, justo al suroeste del doblete del miércoles, un par de terremotos (de magnitudes 6,2 y 6,3) causaron daños generalizados en edificios y dejaron más de 110 heridos.Aún no está claro el alcance de la devastación, y es posible que los científicos actualicen sus estimaciones sobre la intensidad de los terremotos. En las próximas semanas, los investigadores van a recopilar montones de datos geológicos y elaborarán un panorama detallado de estos dos terremotos.Pero ya tienen una idea de por qué estos terremotos se produjeron en un lapso de tiempo tan corto y por qué causaron tantos daños. Esto es lo que saben hasta ahora sobre estos terremotos catastróficos y qué se puede esperar en los próximos días.¿Por qué a un terremoto fuerte le siguió inmediatamente otro?En una secuencia de terremotos, el más potente de ellos —en este caso, el de magnitud 7,5— se considera el sismo principal, lo que convertiría al de magnitud 7,2 en el “sismo precursor”.Estos dos terremotos juntos se conocen como “doblete sísmico”, por su naturaleza consecutiva en casi el mismo lugar y probablemente en la misma falla, o en un grupo de fallas estrechamente relacionadas. Pero el par del miércoles fue peculiar.“La mayoría de los dobletes no se producen con tan poco tiempo de diferencia”, dijo Brandon Bishop, sismólogo de la Universidad de Saint Louis. “Es mucho más habitual que haya retrasos de horas o incluso de unos días”.Es casi seguro que el momento no haya sido una coincidencia. “Es muy probable que el primero haya desencadenado el segundo”, dijo Harold Tobin, director de la Red Sísmica del Noroeste del Pacífico de la Universidad de Washington.