Una infografía ilustra la decisión del Banco de Guatemala de mantener la tasa líder de política monetaria en 3,50% para junio de 2026, señalando factores de sostén y riesgos como el petróleo y El Niño. (Imagen Ilustrativa Infobae)La Junta Monetaria de Guatemala decidió mantener en 3.50% la tasa de interés líder de política monetaria en su sesión del 24 de junio de 2026, una definición unánime que busca sostener el actual equilibrio entre crecimiento e inflación en un contexto marcado por la caída reciente de los precios internos, pero también por riesgos externos ligados al petróleo y al clima.La inflación total se ubicó en 2.86% en mayo de 2026, por debajo del 3.24% de abril y dentro de la meta de 4.0% con un margen de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. Ese dato fue uno de los principales respaldos para dejar sin cambios la tasa de referencia.PUBLICIDADLa resolución parte de una evaluación del entorno internacional y de los indicadores internos de corto plazo. Según el comunicado de la Junta Monetaria, las perspectivas de crecimiento mundial siguen siendo positivas por la resiliencia del consumo privado y por condiciones financieras internacionales todavía favorables.El organismo también advirtió que el conflicto en Oriente Medio ha restringido la oferta de energéticos procedentes del Golfo Pérsico. Ese factor introduce incertidumbre y riesgos a la baja para la economía global, aunque los avances en las negociaciones para poner fin a las hostilidades han contribuido a bajas recientes en el precio internacional del petróleo.PUBLICIDADLa decisión responde a una pregunta central de la coyuntura guatemalteca: por qué no subió ni bajó la tasa. La respuesta del banco central es que la inflación está bajo control y las proyecciones indican que seguirá dentro de la meta en 2026 y 2027, pero persisten amenazas que podrían alterar ese escenario.En el frente interno, los indicadores económicos de corto plazo muestran un comportamiento positivo, en línea con la previsión de crecimiento para 2026, situada entre 3.1% y 5.1%. La autoridad monetaria considera que ese desempeño permite conservar la postura actual sin añadir más presión sobre la actividad económica.PUBLICIDADFuncionarios del banco central revisan los gráficos de inflación que indican una tasa actual del 3.8%, dentro del rango objetivo del 2 al 4%, durante una reunión de seguimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)El mensaje del Banco de Guatemala es que el escenario base sigue siendo de estabilidad de precios. Aun así, el banco atribuyó la aceleración reciente del ritmo inflacionario a presiones importadas, sobre todo por el comportamiento de los combustibles en los mercados internacionales.Si no se alcanza un acuerdo de paz definitivo en la región en conflicto, el choque externo de oferta sobre los precios internos de combustibles y energía podría prolongarse durante este año. Ese encarecimiento tendría capacidad de afectar las perspectivas económicas del país.La autoridad monetaria identificó dos focos principales de riesgo para sus proyecciones de inflación. El primero son los precios de los combustibles, que continúan en niveles elevados y pueden trasladarse al costo de transporte, energía y otros bienes.PUBLICIDADEl segundo es el fenómeno de El Niño, por su potencial impacto sobre las condiciones climáticas en Guatemala. El banco central advirtió que un deterioro del clima podría afectar la producción agrícola y presionar al alza los precios de los alimentos.Pese a esas amenazas, la Junta Monetaria estima que los riesgos están relativamente acotados. Esa valoración explica por qué optó por la moderación: no endurecer la política monetaria mientras la inflación siga contenida, pero tampoco flexibilizarla ante la posibilidad de nuevas presiones externas.La autoridad reafirmó que adoptará las medidas necesarias para mantener la inflación dentro de la meta. También anunció que continuará el seguimiento de los principales indicadores externos e internos que puedan incidir en el nivel general de precios y en las expectativas inflacionarias.PUBLICIDAD