París (EFE).- La ola de calor sin precedentes que atraviesa Francia está llevando contra las cuerdas a agricultores y ganaderos franceses, que viven una particular hecatombe en las granjas avícolas, con cientos de miles de aves muertas, mientras crece la preocupación por el impacto sobre las cosechas y el posible encarecimiento de algunos alimentos.La crisis golpea especialmente a Bretaña y Países del Loira, las dos principales regiones avícolas del país, que concentran cerca del 60 % del censo de aves de corral. Francia es el tercer productor de la Unión Europea, por detrás de Polonia y España.La ola de calor también amenaza al resto del campo francés. En declaraciones a la televisión BFMTV, Thierry Cotillard, director de los supermercados Mousquetaires Intermarché, aseguró que las temperaturas récord que se están registrando van a disparar los precios de frutas, verduras y carne.

La ola de calor afecta a varios cultivos

«Las condiciones de cría son muy difíciles, habrá mortalidad -explicó refiriéndose al ganado-, pero sobre todo, en el caso de la producción hortícola, habrá cosechas que no saldrán de los campos porque nos faltará agua», avisó.En concreto, Cotillard dijo que el melón francés podría escasear en «tres o cuatro semanas».Fuentes del Gobierno francés reconocieron este jueves que la ola de calor ya está afectando a varios cultivos y manejan estimaciones todavía provisionales que apuntan a pérdidas de rendimiento de hasta el 30 % en el maíz si persiste la falta de lluvias.También prevén daños importantes en hortalizas al aire libre y otros cultivos que han coincidido con la floración, aunque insisten en que el balance definitivo no se conocerá hasta la próxima semana.