Durante la noche del pasado miércoles 24 de junio, la selección de México firmó la mejor fase de grupos de su historia en una Copa del Mundo, al finalizar la primera ronda con un registro de tres victorias, seis goles a favor y ninguno en contra, por lo que los dirigidos por Javier Aguirre esperan alcanzar los cuartos de final del Mundial.

Sin embargo, antes de que el Tricolor derrotara 3-0 a República Checa en la Ciudad de México, en el país se discutían dos aspectos: la posible clasificación invicta a los dieciseisavos de final y el posible homenaje del entrenador mexicano a Guillermo Ochoa, quien, junto con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, disputa su sexta Copa Mundial.

"Me gustaría que hubiera más expectativa por ver jugar a Gilberto Mora que a Guillermo Ochoa", dijo el periodista deportivo mexicano David Faitelson, tras darse a conocer que el portero de 40 años permanecería en el banco de suplentes ante Chequia, mientras que el mediocampista de 17 años saldría como titular por primera vez en el torneo.

Por lo tanto, antes de que siquiera comenzara el partido en México, Faitelson, uno de los analistas deportivos más influyentes y polémicos del país, comenzó a sembrar dudas sobre un eventual homenaje a Ochoa, considerado uno de los porteros mexicanos más destacados de su generación por sus reflejos, regularidad y actuaciones.