Han pasado más de 17 horas desde que dos fuertes terremotos golpearon a Venezuela, y casi todos los jefes de Estado del continente americano se han pronunciado en solidaridad con el pueblo venezolano, desde el norteamericano Donald Trump, quien dijo querer “ayudar rápidamente”, hasta la líder de izquierdas mexicana Claudia Sheinbaum. “Nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha entrado en contacto con el Gobierno del hermano país y ya he instruido la preparación de la ayuda necesaria”, dijo. También se pronunciaron el brasilero Lula, el chileno José Antonio Kast, el cubano Miguel Díaz-Canel o el salvadoreño Nayib Bukele. En contraste, ha guardado un largo silencio un presidente de un país vecino que suele reaccionar rápidamente a las noticias vía X: el colombiano Gustavo Petro. El jefe de Estado no ha dicho nada en sus redes sociales o en declaraciones a la prensa, pese a que ha usado su prolífica cuenta de X. Después de conocida la catástrofe en Venezuela, ha cuestionado al presidente electo Abelardo de la Espriella por querer reanudar las relaciones diplomáticas con Israel, y ha replicado un video del español Juan Carlos Monedero sobre supuestas irregularidades ―no probadas― en las elecciones presidenciales del pasado domingo en las que perdió el candidato de la izquierda.Esa actitud del saliente mandatario no solo difiere de la de los jefes de Estado del mundo, sino también de su mismo Gobierno. Su ministro de Justicia, por ejemplo, manifestó un “saludo de solidaridad al pueblo venezolano en estos difíciles momentos”. La Unidad Nacional de Gestión de Riesgos y de Desastres (UNGRD) anunció desde la noche del miércoles su apoyo. “Desde la UNGRD activamos los equipos de búsqueda y rescate, y los traslados al vecino país los coordinaremos con la Cancillería y la Embajada de Venezuela”, dijo en X el director de la entidad, Javier Pava. El ministro de Defensa anunció que las “Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la Defensa Civil ya coordinan las acciones necesarias preparatorias a disposición de la UNGRD”. La Cancillería expresó su solidaridad con Venezuela y dice que estar atenta a “brindar orientación y asistencia a los connacionales que puedan requerirla”. Y la vicepresidenta Francia Márquez habló de “12 toneladas de equipos para apoyar la prioridad más urgente, que es el salvamento de vidas de personas atrapadas”. El presidente, mientras tanto, no ha dicho nada. La cuenta oficial de la Presidencia envió un corto mensaje de solidaridad, explicando de nuevo los esfuerzos con la UNGRD del estado colombiano y sin mencionar a Petro.Es una situación particular para Colombia, que tiene a Venezuela como el país vecino más cercano. No solo comparten una enorme y porosa frontera; sino porque alrededor de 2,5 millones de ciudadanos venezolanos residen en el país desde que empezó la dura crisis política, económica y social en el país petrolero. Es un silencio que ha molestado a distintos ciudadanos de los dos lados de la frontera. “El líder de la nación más cercana a nosotros, que tuiteó sin descanso sobre lo que ocurría en Gaza, Gustavo Petro, no ha dicho una sola palabra ni ofrecido la mínima ayuda”, dice el periodista venezolano Orlando Avendaño. “Ni un trino de Gustavo Petro en solidaridad con el pueblo venezolano”, se quejó un exfuncionario en el gobierno de Juan Manuel Santos. “Salió primero a ofrecer ayuda Nayib Bukele que Gustavo Petro. Nada más para que cuando hablemos de países hermanos y Bolívar nos acordemos quién fue quién”, replicó una influyente tuitera.Petro, fervoroso partidario de Simón Bolívar, el líder venezolano que encabezó la lucha por la independencia de los dos países y los vecinos Ecuador, Panamá, Perú y Bolivia, ha hablado de Venezuela innumerables veces a lo largo de su cuatrienio. También ha utilizado X para anunciar decisiones de política exterior, desde choques con el estadounidense Donald Trump hasta el anuncio de reanudar relaciones con la República Árabe Democrática del Sahara. Ha guardado silencio tras una catástrofe que suma por lo menos 164 muertos y 1000 heridos, según la mandataria venezolana, Delcy Rodríguez. Horas antes de los terremotos, la venezolana reconocía la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones colombianas. Es un resultado que Petro no ha aceptado, pese a que su candidato, Iván Cepeda, lo ha hecho, y a que las autoridades electorales colombianas lo han refrendado.