Ana VicedoActualizado Jueves,
junio
16:12El f�tbol guarda historias de superaci�n que, en muchas ocasiones, suelen ver la luz en el ambiente mundialista, cuando los aficionados se interesan por esos jugadores con nombres desconocidos y, a veces, impronunciables, que irrumpen gracias a actuaciones estelares. Eso ha pasado con Nestory Irankunda, el delantero de la selecci�n de Australia que, a velocidad de un rayo (en sentido figurado y literal), ha impresionado tanto por su talento en el campo como por su complicada infancia.Criado en Australia, naci� en Tanzania, en un campo de refugiados. Su familia se vio obligada a abandonar su tierra, Burundi, un Estado soberano ubicado en la regi�n de los Grandes Lagos de �frica Oriental, donde las condiciones de vida son extremadamente dif�ciles debido a la pobreza.En 1993 estall� en Burundi una guerra civil que se extendi� hasta 2005. Fue este conflicto armado el que hizo que la familia de Irankunda se viera obligada a abandonar su tierra y exiliarse en un campo de refugiados en Tanzania. All� naci� y vivi� durante sus tres primeros meses de vida el delantero australiano. "Cuando estall� la guerra civil, no tuvieron otra opci�n. No quer�an perder la vida. Mi hermana mayor estaba enferma y estuvieron a punto de abandonarla, pero pap� no pod�a, ama a su familia y har�a cualquier cosa por sus hijos", reconoc�a el propio jugador a The Canberra Times.Sin embargo, en busca de un futuro mejor y tras recibir asilo, la familia acab� desplaz�ndose hasta el pa�s que ver�a crecer a una de las estrellas de su actual selecci�n: Australia. Pasaron ocho a�os en Perth antes de trasladarse a Adelaida, donde Nestory comenz� a mostrar su nivel y a destacar sobre el resto de los ni�os cuando ten�a un bal�n en los pies.Con 15 a�os ya hab�a debutado con el Adelaide United, el club de su nueva ciudad, demostrando que su potencial era enorme. Pronto llegaron las llamadas y las ofertas de grandes clubes. Su explosividad y su velocidad descomunal lo situaron en la �rbita del Bayern de M�nich.EL SALTO A EUROPACon apenas 18 a�os, el traspaso se hizo realidad e Irankunda se enfund� la camiseta de uno de los clubes m�s grandes de la historia, aunque no la del primer equipo. El joven solo jug� con el filial, aunque dej� buenos n�meros: cuatro goles en tres partidos.Muchos lo comparaban con Alphonso Davies, y lo cierto es que varias cosas tienen en com�n, tanto dentro como fuera del campo. Ambos son perfiles explosivos y la vida del lateral del Bayern tampoco ha sido un camino de rosas. Los padres del jugador, originarios de Liberia, se refugiaron en Ghana, donde naci� el internacional canadiense.A diferencia de este, Irankunda sali� del Bayern en el mercado de invierno del mismo a�o en el que lleg�. Debido a su escasa participaci�n, el conjunto alem�n busc� una cesi�n para que pudiera demostrar su potencial. Aterriz� en el Grasshopper, un equipo de la liga suiza, donde firm� su primer contrato profesional.Aunque su mejor versi�n la mostrar�a en el Watford, el club que lo fich� por tres millones de euros el pasado verano. Titular indiscutible y, aunque todav�a no ha conseguido llegar a la Premier League, all� est� demostrando todo su potencial. Lo ha hecho en Inglaterra, pero su irrupci�n mundial, nunca mejor dicho, se ha producido en este verano.Con tan solo 20 a�os, y en el debut de Australia frente a Turqu�a, Irankunda se convirti� en el goleador m�s joven de su selecci�n en esta competici�n. Tras ese hist�rico tanto, dej� claro que uno de sus �dolos es Tim Cahill, leyenda del f�tbol australiano, al emular su caracter�stica celebraci�n. Pero Cahill no es su �nica referencia; Leo Messi tambi�n es uno de sus �dolos: "Messi es una de mis grandes inspiraciones, al igual que Cahill", confes� el joven futbolista tras la victoria ante Turqu�a.Ahora ya est� en el radar de grandes clubes y, junto a sus compa�eros Mohamed Tour� y Awer Mabil, tambi�n nacidos en campos de refugiados y descendientes de familias africanas, demuestra que incluso las historias m�s dif�ciles pueden tener un final so�ado.










