Pocos minutos de la medianoche de este miércoles, William Olivares recibía desde su casa en España las primeras informaciones sobre los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, su país natal. Delcy Rodríguez aparecía poco después en televisión para decretar el estado de emergencia en el país por el sismo en el que han muerto por lo menos 164 personas, según cifras oficiales, y otras miles continúan desaparecidas. La presidenta interina se refería específicamente a la situación en el estado de La Guaira, a unos 30 kilómetros de Caracas, como “una verdadera tragedia” de proporciones todavía desconocidas. Y el enorme número de personas desaparecidas da un pesado augurio: la cifra total de fallecidos seguirá subiendo en las próximas horas. “Toda mi familia paterna está en La Guaira, tengo allí a mi padre, a mi tío, mi primo y mi abuela”, explica Olivares, venezolano residente en Marbella. “Están incomunicados desde ayer. La última conexión en WhatsApp de mi padre es a las 23:30 hora de España, media hora antes del terremoto”, continúa en entrevista con El Confidencial. Los servicios de teléfono e internet están cortados desde hace horas, tanto por la saturación de llamadas de todo el país como por la destrucción física de antenas, cables y repetidores. Olivares, como otros venezolanos que han ofrecido su testimonio a El Confidencial, quiere pensar que su familia puede estar sana y salva, pero sin opción para contactar con él. Pero las imágenes de los edificios derrumbados y de los servicios de emergencia buscando a los desaparecidos empezaban a repetirse desde esta madrugada. “La zona de La Guaira es muy turística y tiene edificios muy altos que se han venido abajo con el terremoto. Mi tío y mi abuela viven en uno de esos edificios altos que pueden haber sido afectados. Mi padre vive en una casa, pero no sé dónde estaba cuando pasó el terremoto: podría estar en su casa, dando una vuelta o en el apartamento de mi tío y mi abuela”. TE PUEDE INTERESAR Por ahora, lo único que puede hacer es unirse a plataformas de la ciudadanía como “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, donde se reportan los detalles de las personas que todavía no han sido encontradas. Hasta el momento de la publicación de este artículo, solo en esa página ciudadana se han reportado ya 13.544 personas desaparecidas. 12.785 de ellas siguen sin contacto y 759 han sido localizadas a salvo. “Es una ventanita de esperanza que tenemos para ubicar a nuestros familiares”, añade William Olivares a este periódico. Desde Marbella, el venezolano sigue esperando noticias e intentando ayudar a través de la gestión de centros de acopio en el país caribeño. “Estamos con el corazón arrugado, pero haciendo cosas por intentar apoyar a los que están allá”. El panorama, por ahora, es desolador. Paul Earle, sismólogo del Servicio Geológico de Estados Unidos, calificó los terremotos de "devastadores". En la página web oficial del organismo, las estimaciones de víctimas mortales apuntan a una horquilla de entre 10.000 y 100.000 en el 40% de probabilidades. Miedo a estar en casa La historia de Olivares es una de las miles que se están empezando a reportar en redes sociales. Una amiga suya, también residente en España, vio en unas imágenes publicadas en X cómo colapsaba un edificio de Caracas en el que vivía un familiar. Todavía no ha tenido noticias. Otro venezolano contactado por El Confidencial reporta a un tío desaparecido, pero no quiere pensar en que haya muerto y confía en que sea por la falta de conexiones. En otra publicación, una fotografía muestra el estado de La Guaira antes y después del terremoto de este miércoles. En los comentarios, la gente pide información sobre sus familiares. “Esa vista es de la urbanización Playa Grande, por favor alguien tiene información de las residencias Marazul?”, escribe una usuaria. En otro comentario, un usuario pide información de un hombre que estaba en una residencia frente a una de las playas de la zona. “Pago lo que sea por información”, añade desesperado. Desde Los Teques, una ciudad a unos 30 kilómetros de Caracas, Mirian Pacheco recuerda el momento en el que el suelo empezó a temblar. “Estaba escribiendo en mi ordenador cuando salí corriendo de casa. Muchos vecinos no estaban porque era día festivo y se habían ido a la playa. Yo me quedé trabajando”, explica a El Confidencial. Pacheco salió corriendo de su apartamento con su documentación, agua y una chaqueta. Es una de las lecciones que ha aprendido desde el último terremoto que vivió. Pero lo que ha vivido este imércoles ha sido muy difemiércolesremte. “Han sido dos seguidos y el último muy, muy fuerte. Estamos acostumbrados a los terremotos, pero esto no lo había sentido tan fuerte nunca”, dijo. TE PUEDE INTERESAR A diferencia de la situación en zonas como La Guaira, la ciudad donde vive Mirian Pacheco no ha sido de las más afectadas. Muchas personas han sufrido ataques de pánico, otros muchos edificios tienen daños. Pero casi nadie es capaz de descansar por miedo a las réplicas. “Hemos tenido más de 20. Algunas no son muy fuertes, pero la gente tiene miedo de volver a sus viviendas. Mucha gente sigue en la calle y los que han vuelto están dentro, pero con la puerta abierta. Mira que hay miedo por la inseguridad pero da más miedo estar en casa y que vuelva a temblar”, explica la venezolana a este periódico. Los equipos de emergencia llevan horas trabajando sin descanso en varias zonas del país como la capital, para rescatar a los supervivientes que siguen bajo los escombros. Delcy Rodríguez anunció que estaban esperando la llegada de los equipos de rescate de varios países como Estados Unidos y México. El presidente Donald Trump escribió en una publicación en redes sociales que su país estaba preparado, dispuesto y capacitado para ayudar en caso de desastre. "Los dos grandes terremotos que acaban de azotar al gran pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de muertos", dijo Trump. Por su parte, la misión de derechos humanos de la ONU en Venezuela instó al gobierno a levantar las restricciones locales a las redes sociales y a todos los medios de comunicación, afirmando que se trataba de una cuestión de vida o muerte para obtener información tras los potentes terremotos. “No hay excusa posible para no hacerlo de inmediato”, señaló el comunicado. Pocos minutos de la medianoche de este miércoles, William Olivares recibía desde su casa en España las primeras informaciones sobre los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, su país natal. Delcy Rodríguez aparecía poco después en televisión para decretar el estado de emergencia en el país por el sismo en el que han muerto por lo menos 164 personas, según cifras oficiales, y otras miles continúan desaparecidas. La presidenta interina se refería específicamente a la situación en el estado de La Guaira, a unos 30 kilómetros de Caracas, como “una verdadera tragedia” de proporciones todavía desconocidas.
Las decenas de miles de desaparecidos auguran lo peor en Venezuela: "Solo tengo su última conexión"
Una página web ciudadana recoge más de 11.000 desaparecidos en estos momentos. Las familias confían en que sea porque las líneas están caídas











